La ilimitada imaginación de Julio Verne y su infinito legado: centro de una nueva exposición

  • Fundación Telefónica acoge desde el 5 de noviembre hasta el 21 de febrero 'Julio Verne. Los límites de la imaginación'.
  • "No hay duda de que la influencia en la cultura popular es mayor que la de Agatha Chritie", señala la comisaria Laura Santoyo.
  • "Nos interesaba mostrar hasta dónde llega el imaginario de un autor como Verne".
Retrato del escritor Julio Verne por Félix Nadar.
Retrato del escritor Julio Verne por Félix Nadar.
Félix Nadar / WIKIPEDIA

Es el autor más editado de la historia (con perdón de la Biblia), y aún más: el que más 'inventos' anticipó en una literatura que se aleja de la ciencia ficción, por muy padre que lo quieran hacer, para tocar de lleno la literatura científica. Ni infantil ni juvenil, o además de, la de Julio Verne (Nantes, 8 de febrero de 1828-Amiens, 24 de marzo de 1905) es literatura de divulgación científica: la primera y la más influyente de toda la historia. Lo que imaginó y escribió sentado en su despacho en el siglo XIX hoy es realidad.

El editor Jules Hetzel y él pactaron que el joven francés, estudiante de una carrera que odiaba, Derecho, 'obligado' por su padre, escribiría tres obras con las que instruir divirtiendo. Así nació la colección Viajes extraordinarios en 1862. La idea era que Verne escribiera tres novelas anuales como parte de un programa educativo dirigido a la juventud.

Sin embargo, Verne traspasó el requisito y llegó mucho más lejos. Para tocar la realidad que anticipó en sus libros devoró obras de ciencia durante larguísimas jornadas encerrado en bibliotecas. Un auténtico placer y su gran vocación, aunque le costara la distancia con su padre, el estricto Pierre Verne, que se negó a financiar su vida de escritor al alejarse del mundo de las Leyes al que tan vinculado estaba la familia paterna.

Lo que al padre le parecían extravagancias de lunático se irían sin embargo haciendo realidad. El primer viaje a la Luna ya lo había contado él. Era real. Una realidad que en aquel siglo alejado de aviones y viajes por el espacio fascinó al mundo y que no era aún siquiera sospecha de realidad. La vuelta al mundo en 80 días, 20.000 leguas de viaje submarino o Viaje al centro de la Tierra no eran más que novelas para 'enseñar' y deleitar. Algo así como la gran meta de la ya pasada Ilustración.

Obras que lo convertirían, además de en el autor más publicado de toda la historia, en el segundo autor más traducido después de Agatha Christie, aunque la influencia del francés es mucho mayor que la de la inglesa, por mucho que se haya traducido Diez negritos. "No hay duda de que la influencia en la cultura popular es mayor que la de Agatha", señala Laura Santoyo, comisaria de la exposición Julio Verne. Los límites de la imaginación, abierta desde el 5 de noviembre en Fundación Telefónica.

"Nos interesaba con esta exhibición mostrar hasta dónde llega el imaginario de un autor como Verne y cómo se amplía después por la gente, de modo que los límites de la imaginación son infinitos", explica Santoyo, que, junto a Miguel Ángel Delgado, han reunido 275 piezas para esta ambiciosa exhibición.

Otra pieza interesante, expuesta en esta cita, es la primera edición de 20.000 leguas de viaje submarino que fue española, "porque Francia estaba en guerra y España lo publicó antes", cuenta Laura Santoyo. Es el único caso en el que se anticipó en la publicación España a su lugar natal, en el que murió tras dejar un legado que ni su ilimitada imaginación llegó siquiera a esbozar.

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