El consejo de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha solicitado al Gobierno recurrir una multa de 152 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a Telefónica por abuso de posición dominante en el mercado español de banda ancha entre septiembre de 2001 y diciembre de 2006.

El ministro de Industria, Joan Clos, ya había dicho que el Ejecutivo estaba estudiando la interposición de un recurso.

En su solicitud, la CMT pone de relieve "cómo las irregularidades que a su juicio presenta la decisión afectan gravemente a la coherencia que debe presidir las actuaciones sobre los mercados de comunicaciones electrónicas".

La CMT ya analizó el caso en su día y lo archivó tras llegar a la conclusión de que Telefónica había cumplido con sus obligaciones en la reventa de ADSL a sus rivales a precios establecidos por la propia CMT, aunque al imponer la multa Bruselas se ha saltado la investigación de la CMT.

La comisión de telecomunicaciones española manifiesta que la Comisión Europea nunca ha requerido de manera formal la cooperación en este procedimiento de la autoridad de regulación española y considera que el procedimiento empleado vulnera el principio de cooperación leal con las administraciones nacionales.

La CMT considera además que "la decisión comunitaria afecta seria y profundamente a sus funciones de regulación, en particular, y las de las agencias nacionales de regulación, en general, y que esta actuación compromete la consecución de sus objetivos, de regular en defensa de los usuarios españoles".

La CMT subrayó que la finalidad de este recurso responde "estrictamente" a la defensa de la legalidad comunitaria.

Telefónica ya anunció el pasado 4 de julio que presentaría en los próximos días un recurso ante el Tribunal de Luxemburgo contra la multa impuesta por la Comisión.

La primera operadora de telecomunicaciones española agregó entonces que la evolución favorable del mercado de banda ancha en España ha sido avalada públicamente por el regulador nacional y hace del todo injustificable la resolución de Bruselas.

No obstante, Bruselas dijo que internautas españoles pagan aproximadamente un 20% más que la media de la Unión Europea de los 15 "miembros históricos" y que la tasa de penetración de la banda ancha en España se sitúa un 20% por debajo de la media de estos países.