Radar móvil
Imagen de un radar móvil de la DGT en una carretera secundaria. ATLAS

Los gendarmes que estaban el pasado miércoles parados en la carretera RD 1085, en el departamento francés de Isère, al este del país, se quedaron de una pieza cuando vieron lo que hizo un conductor al que pillaron con exceso de velocidad con su radar.

El conductor, relata 20minutes.fr, tras percatarse de que le habían captado pasado de velocidad, no tuvo problemas en dar la vuelta, detenerse a la altura de los gendarmes... y preguntarles a qué velocidad le habían pillado.

Los agentes le sometieron a un control de alcoholemia, que dio positivo: 0,41 mg en aire expirado y 0,82 mg en sangre. Le fue retirado el carné.

Lo más curioso, según la prensa francesa, es que los agentes no le dijeron a qué velocidad lo pillaron.