Una de las máquinas que trabaja en las obras de remodelación del casco histórico de Guadarrama encontró el martes un obús de la Guerra Civil sepultado bajo el asfalto.

La Policía Local acordonó la zona ante el riesgo de que el artefacto explotara

Según informó ayer el Ayuntamiento, la bomba fue descubierta sobre las 16.30 horas en la calle de La Panera, al lado de la iglesia parroquial, cuando una máquina retropala levantaba el asfalto para realizar las nuevas canalizaciones de suministros de la zona.

Cuando los operarios advirtieron de que se trataba de un proyectil sin detonar, llamaron inmediatamente a la Policía Local. A la llegada de los agentes, se acordonó la zona ante el riesgo de que el artefacto pudiera estallar pese a su antigüedad.

Llegan los artificieros

Una vez adoptadas las medidas de seguridad, los policías municipales alertaron a la Guardia Civil que, a su vez, llamó a los artificieros quienes, finalmente, se ocuparon de trasladar el obús.

Según explicaron fuentes municipales, no es la primera vez que se produce un hallazgo de proyectiles de la Guerra Civil en el subsuelo de Guadarrama, aunque es la segunda ocasión que se registra un hecho similar en pleno centro urbano.

Hallazgos frecuentes

"Lo habitual es que se encuentren alrededor de las zonas urbanas, no en sitios tan céntricos. La otra bomba que apareció en el centro fue en 2006, entre la calle de la Calzada y hermanos García Noblejas, mientras se ejecutaban las obras de construcción del aparcamiento de la calle de la Sierra", argumentaron.

Estas mismas fuentes concluyeron que "el hallazgo de proyectiles de este tipo y de la época de la Guerra Civil es frecuente en la localidad, como consecuencia de los duros e intensos ataques que se registraron en la zona". De hecho, la Policía Local cuenta con un protocolo de actuación para estos casos.