Lluvias torrenciales en los campamentos saharauis
La tormenta se cierne sobre La Hamada Argelina, donde residen 250.000 saharauis. Ahmed y Luahara Mahmud y Farra Maroto

La catástrofe humanitaria que sufren los campamentos saharauis a causa de las recientes lluvias torrenciales es "extremadamente grave y no tiene precedentes", advirtió hoy el consorcio de ONG que trabajan en la zona.

A lo largo de cinco años, la ayuda humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis disminuyó en un 20%

En un comunicado, la plataforma de organizaciones humanitarias eleva a 11.411 el número de familias que se han quedado sin techo o que han sufrido daños irreparables en sus precarias tiendas en el Sáhara, anegadas por el agua y el barro.

"Las lluvias torrenciales han dejado los campamentos de refugiados saharauis en una situación de catástrofe humanitaria inédita", indicó la ONG.

Subrayaron que la única prioridad en este momento es "recuperar un techo para las personas afectadas, reponer los alimentos que se han perdido, asegurar el acceso al agua potable y prevenir los riesgos sanitarios".

El acceso a estos servicios esenciales está ahora más amenazado que nunca ya que muchos de los refugiados se han visto obligados a desplazarse de forma interna para poder huir de las inundaciones y las riadas, que hacen que la mayoría de los campamentos estén en un estado impracticable, agregaron.

La situación se ha hecho más grave debido a las deficiencias estructurales que afronta la ayuda humanitaria desde hace un lustro, víctima de los recortes en cooperación de algunos de los países que más aportaban, subrayaron.

"A lo largo de cinco años, la ayuda humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis disminuyó en un 20 por ciento", recordaron.
Según datos de la ONU, cerca de 90.000 personas se han visto afectadas por estas lluvias, especialmente en las ciudades de Budjeder, Esmara y Ausard.

Las inundaciones causadas por lluvias abundantes y persistentes desde hace días han dejado a 25.000 personas sin hogar y sin alimentos, de acuerdo con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El enviado especial de Naciones Unidas para el Sahara, Christopher Ross, observó este fin de semana el efecto devastador de las lluvias.
Ross subrayó la necesidad de enviar más ayuda humanitaria de emergencia para proteger del frío y el hambre a los refugiados, que han perdido toda la asistencia alimenticia que había sido enviada este mes.

Las autoridades saharauis exigen desde hace años un referéndum de autodeterminación, consulta a la que se opone Marruecos.