Islandia
Vista general de una protesta celebrada a las puertas del parlamento en Reykjavik (Islandia), el 6 de marzo de 2010. EFE / ARCHIVO

La Justicia islandesa ha condenado este mes de octubre a tres directivos de Landsbankinn y a dos de Kaupþing a penas de entre seis meses y tres años de cárcel por su responsabilidad en el colapso financiero de 2008. Con ellos ya son 26 los banqueros sentenciados por esta causa, según publica Iceland Magazine. Entre todos suman 74 años de prisión.

Kaupþing tiene condenados a once exmiembros de su cúpula. Dos de ellos son los que tendrán que cumplir las penas más altas. Se trata del antiguo consejero delegado de la entidad, Hreiðar Már Sigurðsson, y de su homólogo en la filial de Luxemburgo, Magnús Guðmundsson. Ambos pasarán seis años en la cárcel por manipulación prolongada del mercado, malversación y violación de los impuestos fiduciarios.

Por manipulación del mercado acaba de ser condenado también el anterior CEO de Landsbankinn, Sigurjón Þ. Árnason. La Justicia le ha impuesto una pena de tres años y medio de cárcel. La Justicia también ha considerado culpables a Elín Sigfúsdóttir, exdirector de préstamos corporativos, y a Steinþór Gunnarsson, jefe de comisiones. Sus condenas son de un año y medio y nueve meses, respectivamente.

A principios de 2009, el pueblo islandés, ante el colapso económico y financiero, se echó a la calle y dijo basta. El Gobierno dimitió y la pequeña isla nórdica se entregó a la difícil tarea de responder ante una crisis sin precedentes haciendo justo lo contrario de lo que estaban haciendo los demás: sus ciudadanos se negaron a rescatar a la banca y votaron en contra de pagar sus deudas con dinero público, persiguieron judicialmente a los banqueros y políticos responsables, hicieron caso omiso de las amenazas de los mercados internacionales y de las malas notas de las agencias de calificación de riesgo, redactaron una nueva constitución a través de las redes sociales y, quizá lo más importante, consiguieron negociar con el FMI una salida adaptada a sus propios planteamientos.