Jodorowsky: "Si Hitler me hubiera pedido que le leyera el tarot, lo habría hecho"

  • "Al Dalai Lama ya le hace fala que le lean el tarot", afirma el psicomago recién publicada la obra de relatos 'La vida es un cuento'.
  • "Al final de la película que estoy grabando doy patadas a mi padre y luego lo perdono, y me es muy útil".
  • "Nos han educado para ser buenitos y en las prohibiciones".
Alejandro Jodorowsky, durante una entrevista con '20 Minutos'
Alejandro Jodorowsky, durante una entrevista con '20 Minutos'
JORGE PARÍS

"No tengas miedo, llega a lo mágico", Alejandro Jodorowsky (Chile, 1929), como es habitual en él, habla directamente, "soy honesto, digo lo que pienso", y lo dice en la entrevista y fuera de ella. Todo lo que ha hecho y hace siempre ha ido vertebrado exactamente por eso, por lo que quería y quiere. Lo último: La vida es un cuento (Siruela).

Escritor, psicomago, creador con Arrabal del Teatro Pánico, y sobre todo tarotólogo, reconoce abiertamente que incluso a Hitler le hubiera leído el tarot: "Soy como un médico, si viene Hitler se lo leo. Soy como un doctor, yo hago el bien. Si me piden que lea el tarot se lo leo. Yo hago el bien, curo".

¿Curan los cuentos?

No todos, y esto es como todo: puede ser positivo o nefasto, depende de cómo se use. La Biblia, por ejemplo, puede iluminarte y llevarte a la santidad o provocar guerras y guerras. El Marqués de Sade, que escribió atrocidades, ha servido a mucha gente. Una persona tiene una 'pana' de automóvil y le da patadas, pierde su tiempo, el coche no va a arreglarse...

Pero el señor igual se queda mejor, ¿no?

Ahí está, puede ser sanador. Yo en mi película, la que estoy grabando ahora, al final doy patadas a mi padre en el suelo y luego lo perdono, es muy útil para mí. Pero pasa como con el vicio, cuidado. Las drogas no son malas si tomas una gota, o el vino, que es divino, pero que causa millones de muertes.

¿Le queda algún vicio por dejar?

Los dos últimos: eliminar la sal y el azúcar. Te das cuenta de hasta qué punto estás drogado cuando pasas una semana sin sal y sin azúcar. La verdadera vida es avanzar sin amarrarse y los vicios te amarran, y entonces ya no avanzas.

¿Cómo no amarrarse a determinadas realidades o personas, a un hijo?

A mí se me murió un hijo a los 24 años ¿y qué?, se me murió. Un amigo se está muriendo de cáncer, entonces ¿qué? Hay que aceptar. Se van y se van. Es el estrés más grande. Sufrí 10 años seguidos, pero hay que seguir. Vivimos en un mundo donde la gente se muere. Hay que aceptarlo, avanzar en este progreso es la aceptación de lo inevitable.

¿Cómo?

Ahí entra la meditación: detenerse a contemplarse y ver qué pasa con uno mismo.

Qué miedo...

Esos son miedos infantiles porque nos han educado para ser buenitos, nos han educado en las prohibiciones y la primera cosa es romper con las prohibiciones. Hay que encontrarse y saber cuál es tu meta.

¿Con qué prohibiciones diría que rompiera a las mujeres?

Son 7000 años de machismo, la mujer se ha despertado pero hay una raza que hace el juego del hombre aún: la seducción y todas esas 'tonteras', lo que impida la aparición de la diosa madre, la papisa, no hay una libertad espiritual ni política. Si las mujeres son presidentes es porque eso ya no significa nada, pero no entran en los banqueros. Se le permite entrar en lo que ya está muerto. Y con tantos tacones acabarán con escoliosis. Y eso es para entrar en la seducción absoluta.

¿No puede ser para la seducción de una misma?

Es un engaño, es para el otro. Un ejercicio para cualquier mujer: 15 días sin usar nada de maquillaje, asume tu rostro, en todas las actividades que tienes, y ahí va a empezar un cambio psicológico.

¿Y qué acto de psicomagia para ellos?

Que se vistan de mujer.

Eso sí que lo veo difícil...

Sí, pero van a entender algo más.

¿Esto tiene que ver con que la mujer acepta mejor la bisexualidad?

Todo el mundo es todo, hay que ser libre. A mí personalmente nunca me ha tocado, nunca he deseado a un hombre. Y lo acepto. Si me atrajera alguien..., pero no me sucede

¿Nunca?

Yo tenía un amigo homosexual. Tenía yo 24 años y cuando trató de penetrarme no me gustó nada, tener su sexo en la boca era espantoso. Yo probé y no me gustó. Pero hice la prueba.

¿Eso le cambió?

Me afirmó.

¿Y en las relaciones sexuales con las mujeres?

Lo que me ha cambiado es la edad, porque de joven uno busca su placer, no es de compartir. A medida que tu euforia sexual se va pasando, te dedicas a que la otra persona se realice.

Y eso ¿a qué edad pasa?

A mí a los 50, pero porque yo era muy egoísta.

Pero claro si es muy blando, no; si viene sin nada, no se sabe...

Tenemos cuatro centros: intelectual, emocional, sexual y el del cuerpo con necesidades. Si una persona sólo vive en su centro sexual, el acto es porno. Si se agrega el emocional al sexual es una historia romántica; si se agrega el mental, ya hay un amor sexual, emocional y espiritual. Pero falta algo: necesita una base económica, una base material. Convivencia...

La convivencia, ¿error o acierto?

Hay que organizarla bien.

¿Vivir cada uno en una casa?

Así pensaba hasta que encontré a los 74, hace más de diez años, la relación perfecta. Sí, existe. Ella tiene 45 años menos que yo. Yo no quería, porque era demasiada diferencia, me voy a morir 45 años antes que ella. No se puede tener hijos, porque sería su bisabuelo. Aprendimos a convivir, con algo sagrado y personal: yo tengo mi biblioteca y mi cuarto y ella también tiene su espacio.

¿Y en 50 metros se puede convivir?

Sí, yo vivía en una habitación de 2 metros de ancho por tres de largo y fue mi primer matrimonio. Me batí con el espacio. Y en ese cuarto, en ese cuartito hice toda una vida. Todo es dominar el espacio. Estuve dos años. Sí se puede. Es fundamental para mí: dominar el espacio. Nada inútil.

¿Y ahora?

Ahora tengo una casa, de todo, pero a esta edad si no tengo una casa grande soy un viejo imbécil. Toda una vida de trabajo.

¿A qué persona le hace más falta que le lean el tarot?

Yo creo que el Dalai Lama está necesitando ya que le lean el tarot.

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