Estanque
Inauguración del nuevo estanque de flora acuática en el Real Jardín Botánico de Madrid RJB

El Real Jardín Botánico, CSIC, ha puesto en marcha un estanque de flora acuática que se ha inaugurado este martes en el marco del 260º aniversario de la creación del Jardín Botánico de Madrid que se cumplía el pasado sábado.

Existía una demanda por parte de los visitantes de una zona dedicada a las plantas acuáticasEl director del Real Jardín Botánico, Jesús Muñoz, ha señalado que, “existía una demanda creciente por parte de los visitantes de una zona dedicada a las plantas acuáticas y a sus diferentes tipos" algo que se ha podido llevar a cabo gracias a la financiación proporcionada por la Fundación Canal de Isabel II.

Santos Cirujano Bracamonte, responsable de esta instalación, ha explicado que con el estanque se trata de “mostrar, por un lado, la diversidad de la flora acuática referida a las plantas acuáticas sumergidas, flotantes y emergentes y, por otro, la capacidad que tienen algunas plantas acuáticas para depurar el agua”.

Diseñado por el conservador del Real Jardín Botánico Mariano Sánchez, el estanque se encuentra integrado entre la zona de la huerta y el Jardín de Invierno, junto a la rocalla.

Son más de 80 metros cuadrados construidos en piedra de granito, con una barandilla de acero cortén y una bomba de agua. Su profundidad varía entre los 40 y los 65 centímetros y en él se ha tratado de reproducir la vegetación que puede colonizar un humedal de aguas dulces y someras.

En el estanque encontramos en diferentes épocas del año plantas sumergidas (algas y diferentes espigas de agua); plantas flotantes (helechos, nenúfares, milhojas acuáticos y lechugas de agua); plantas emergentes (eneas, bayucos, castañuelas y diferentes juncos); y en los bordes secos diferentes especies de juncos y mentas.

La construcción del estanque se inició en abril de 2014 y las plantaciones de las diferentes especies se iniciaron un año después, en la primavera de 2015.

Plantas procedentes de Doñana

La mayor parte de las plantas que crecen en el estanque proceden de diversos humedales españoles. Entre las plantas flotantes destacan los corazones de agua o bocado de rana (Hydrocharis morsus-ranae), una especie en peligro de extinción en la Península Ibérica, que los investigadores han reproducido a partir de ejemplares procedentes del Parque Nacional de Doñana.

En la trama instalada en el estanque se ha reproducido un novedoso sistema de depuración que permite recircular el agua y mantenerla en buenas condiciones.

El científico Santos Cirujano ha valorado positivamente la creación de este estanque como una zona de investigación, “las plantas acuáticas se consideran buenos referentes de la calidad del agua, y proporcionan un valor indicador a medio y largo plazo. Son sensibles a variaciones físico-químicas e hidromorfológicas en las masas de agua como la concentración salina, la eutrofización o el régimen de inundación”.

En estos meses las flores de los nenúfares y demás plantas coexisten con el croar de las ranas y la visita de numerosos insectos, especialmente libélulas.