La Audiencia de Cantabria ha condenado a dos años y tres meses de cárcel a un hombre por robar 31 radiadores de unas viviendas construidas pero no habitadas, en Oruña de Piélagos, valorados en 2.621 euros y que posteriormente vendió a una empresa.

Así consta en una sentencia de la Sección Primera de la AP que estima parcialmente el recurso interpuesto por el acusado, J.O.G., que inicialmente había sido condenado a dos años y nueve meses por el Juzgado de lo Penal, que consideró probado que se había llevado 68 radiadores, 11 calderas, 12 baños completos con sus sanitarios, 280 metros de cerramientos metálicos y 3 armarios de transformadores, tasados en 21.740 euros.

Ante el fallo, que contemplaba la agravante de reincidencia, ya que el autor de los hechos había sido condenado anteriormente por otros delitos de robo con fuerza, el hombre interpuso un recurso, según el cual se recibieron avisos varios días sobre entradas en las viviendas, "muchas" de las cuales estaban abiertas y las puertas "desencajadas".

En el mismo, y además de indicar que los radiadores no tienen "marca especial" que les identifique, también se argumentaba que sólo se ha demostrado posesión de 31 y que el hecho de que "los haya vendido no significa que los haya sustraído", y "sin que se pueda presumir que los haya robado".

Así, la Audiencia considera que existen "pruebas suficientes" para ratificar la condena por el robo con fuerza de esos 31 radiadores, en el año 2013, pero que no tuvo por qué ser "en varios actos distintos", de ahí que no aprecie continuidad en la comisión del delito.

Por eso, la sentencia -que rechaza dilaciones indebidas- condena a dos años y tres meses por un único delito con robo al acusado, que deberá abonar 2.621 euros en concepto de responsabilidad civil.

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