El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha reconocido este lunes que las obras del Centro Botín han estado paradas por "discrepancias de mucho dinero" entre la Fundación Botín y la UTE constructora formada por las empresas OHL y Ascán, aunque éstas ya se han "desbloqueado".

Según ha dicho, el Centro Botín era "un proyecto llave en mano pero muy etéreo" y las modificaciones planteadas por el arquitecto Renzo Piano a lo largo de la construcción del edificio han supuesto "más costes" que la UTE no estaba dispuesta a asumir ya que suponían "perder dinero".

De esta forma y según ha explicado Revilla, "se trata de problemas de mucho dinero del que paga y quien desarrollo el proyecto" y ante los cuales, como es "lógico", la Fundación ha velado por "mantener el coste" y las empresas constructoras por "no perder dinero".

No obstante, ha asegurado que ambas partes ya han llegado a un acuerdo que para "desbloquear" sus discrepancias y que permitirá reanudar la construcción del Centro Botín, unas obras que Revilla espera que "se aceleren lo antes posible".

Además, el presidente regional ha indicado que hace diez días mantuvo una conversación con el director de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, quien le dijo que "no tuviera ninguna duda de que la obra se iba a acabar".

Revilla se ha pronunciado así este lunes sobre los retrasos en la construcción del Centro Botín a preguntas de la prensa tras una rueda de prensa en la que, acompañado de la vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos, ha hecho balance de los primeros 100 días de Gobierno.

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