El presidente de EDP España, Manuel Menéndez, el consejero delegado, Miguel Stilwell d'Andrade, y el consejero director general corporativo y comercial, Javier Sáenz de Jubera, se han reunido este lunes con el presidente del Gobierno del Principado de Asturias, Javier Fernández, para informarle sobre los progresos en la construcción de las plantas de desnitrificación en Aboño (Carreño) y Soto de Ribera (Ribera de Arriba).

EDP realizará una inversión total de 100 millones de euros, según ha informado la compañía. El encuentro, que ha tenido lugar en la sede de la Presidencia, ha servido para resaltar que las plantas de desnitrificación de EDP son un "proyecto estratégico" para Asturias y "dinamizará la economía, el empleo, además de permitir alargar la vida útil de ambas centrales térmicas de carbón hasta, al menos, diciembre de 2035".

Las plantas de desnitrificación reducen las emisiones de los óxidos de nitrógeno. En el caso de la tecnología que va a implantar EDP -reducción catalítica selectiva-, se reducen hasta en un 80%. De esta manera, la compañía afirma que va más allá de lo que establece la Directiva de la Unión Europea de Emisiones Industriales 2010/75, pues las emisiones se situarán muy por debajo del límite que establece dicha norma.

La construcción de ambas plantas está en marcha, tanto en el grupo 2 de Aboño como en el 3 de Soto de Ribera. La planta de desnitrificación de Aboño 2 será el primer proceso de este tipo que entre en servicio en el parque de generación térmico español. Estará operativa a finales de 2016.

Durante los primeros meses de este año se realizaron diferentes estudios geotécnicos en la zona donde se instalará el reactor, elemento principal de la desnitrificadora. En la actualidad, los trabajos se centran en la adecuación y adaptación de esta zona, así como en la instalación de descarga, almacenamiento y preparación de la disolución acuosa de amoniaco. Este compuesto es el reactivo que, aplicado a los óxidos de nitrógeno, permitirá la reducción de las emisiones, han explicado desde EDP.

Aboño es una de las mayores centrales de España, así como una de las más eficientes. Para generar energía eléctrica utiliza carbón y revaloriza los gases siderúrgicos procedentes de la acería de ArcelorMittal, lo que la convierte en una central única en España.

La revalorización energética de estos gases evita la emisión anual de un millón de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Soto de ribera

En cuanto a la planta de desnitrificación del grupo 3 de Soto de Ribera, en la actualidad la compañía está realizando diferentes estudios que permitirán preparar el terreno para la posterior instalación de la planta.

La puesta en marcha está prevista para 2017, seis meses después que la de Aboño. El diseño, instalación y puesta en marcha de ambas plantas han sido adjudicados a la empresa asturiana TSK, en consorcio con un socio tecnológico de referencia en este ámbito, Mitsubishi Hitachi Power Systems. El diseño, además de recoger las exigencias técnicas y legales contempladas en las normas y códigos correspondientes, se ha realizado buscando maximizar la seguridad de las personas que la explotarán y la disponibilidad de sus equipos y sistemas.

El proyecto de desnitrificación de EDP supondrá la generación de 200 empleos. A esto hay que sumar las 400 personas que trabajan a diario en las centrales, cifra que llega a los 1.400 trabajadores cuando se realizan paradas programadas.

Tras este proyecto, EDP habrá invertido más de 200 millones de euros en la última década en mejoras ambientales de sus centrales de generación en Asturias. EDP también subraya su apuesta por la generación térmica con carbón, dentro de un mix de generación sostenible y eficiente. La compañía compra todo el carbón que Hulleras del Norte S.A. (Hunosa) pone en el mercado cada año (650.000 toneladas), lo que supone un gasto superior a los 17 millones de euros.

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