El empresario Enrique Ortiz, principal adjudicatario de las concesiones del Ayuntamiento de Alicante, se ha mostrado dispuesto a llegar a acuerdos y ser un "aliado" del consistorio y a apartarse de determinados proyectos si beneficia a la ciudad, porque ha reconocido que en el pasado "se ha equivocado". Así, ha apostado por "mirar hacia adelante" en favor de la capital.

La postura del empresario —imputado en el caso Brugal por supuestos amaños en la tramitación del PGOU y del Plan Rabassa junto a la exalcaldesa 'popular' Sonia Castedo—, se ha conocido tras la reunión que ha mantenido este lunes con la Corporación municipal y en la que el alcalde, Gabriel Echávarri, le ha trasladado que el Consistorio "no está contra nadie, ni a favor de nadie".

La reunión fue solicitada por el propio Ortiz, que se ha negado a hacer declaraciones a los medios "por respeto" al gobierno local. Ortiz a la salida del edificio consistorial ha indicado que la sensación que se lleva es "buena", que se ha sentido "muy bien" y "muy a gusto" y que han hablado "de todo" en una reunión "cordial". El empresario ha acudido solo a la reunión, en la que han participado representantes de todos los partidos políticos con representación municipal.

Por su parte, han comparecido públicamente de forma conjunta, el portavoz del equipo de Gobierno, Natxo Bellido, el concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, y la portavoz del grupo municipal del PSPV, Eva Montesinos, para explicar la visita de Ortiz.

Desligarse de alicante avance

En ese sentido, han detallado que el empresario ha valorado la posibilidad de "apartarse" si se considera que "su presencia" no beneficie "a los intereses de la ciudad" y que podría incluso desligarse si "molesta" de Alicante Avanza, la UTE que impulsa la llegada de Ikea a la ciudad, si ello permite que la multinacional se instale.

A ese respecto, el edil de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, ha considerado que Enrique Ortiz "ya ha hecho negocio" con la venta de terrenos" a Solvia. "Negocios ruinosos para las cajas de ahorros y que tienen mucho que ver con el hundimiento de las cajas valencianas", ha reprochado.

Sobre Ikea, Pavón ha desvelado que el empresario alicantino ha subrayado que "en su momento" le planteó a la multinacional que se ubicara en la Vía Parque, pero que se negó. Así, ha afirmado que, según Ortiz, para Ikea Rabassa es "incuestionable" y que el Ministerio de Fomento "cambia de idea cada día" y que ahora habla de crear un nudo de comunicaciones en el entorno de los terrenos de Rabassa con un coste de 200 millones de euros.

Un nudo que haría "inviable", a juicio del empresario, la llegada de la tienda de Ikea y de su macrocentro comercial, del que ha indicado que podría reducirse hasta los 75.000 metros cuadrados y donde se ubicarían superficies "medianas", que no afectarían al pequeño comercio de la ciudad.

Asimismo, Pavón ha señalado que "se ha ofrecido a ir de la mano del Ayuntamiento" en el caso de Ikea, aunque la competencia por la Actuación Territorial Estratégica (ATE) para acelerar su implantación, depende del Consell.

Por su parte, la portavoz del PSPV, Eva Montesinos, ha señalado que Ortiz se ha postulado para ser "un aliado" de la nueva Corporación y que sus intereses eran "empresariales" y no "especulativos".

HÉRCULES

Sobre la situación del Hércules y del estadio Rico Pérez, Miguel Ángel Pavón ha asegurado que Enrique Ortiz ha cifrado en 7 —y no en 4— los millones de euros que invirtió en el campo de fútbol y que "no entiende de fútbol" pero que "no puede dejar caer al club".

Asimismo, se ha mostrado "bastante preocupado" por la propuesta "inaceptable" de Ortiz a la nueva Corporación para que elijan y "metan" a "gente de confianza" en la dirección del Hércules como "presidente o otros cargos". "He sido muy inflexible, esto se ha acabado señor Ortiz. usted no puede ofrecer al ayuntamiento cargos en el Hércules porque serán las bases del club a las que tendrá que consultar", ha dicho Pavón.

"El señor Ortiz se tendrá que ajustar a las nuevas formas que este equipo de Gobierno está llevando adelante de máxima transparencia y nada que ocultar, frente a las reuniones opacas y en despachos que han tenido lugar en el pasado en relación a asuntos bajo investigación judicial", ha matizado.

Finalmente, sobre las contratas que mantiene con el consistorio, según el equipo de Gobierno, Ortiz se ha mostrado dispuesto a colaborar con el consistorio si se decide por rescatar cualquiera de las contratas que tiene adjudicadas al punto que, según Pavón, prefiere "el rescate a que se adjudiquen a otras empresas".

Asimismo, ha recordado que de sus empresas depende el trabajo de 2.500 personas de Alicante y que aunque tiene "una situación personal complicada" ha instado a separar "la persona de la empresa". Por ello, ha pedido disculpas por el tono de la carta que envió la UTE Alicante Avanza al equipo de Gobierno al respecto de la llegada de Ikea.

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