Muro en Jerusalén Este
Un niño y una mujer palestinos pasan junto a unos bloques de hormigón instalados en Jerusaén Este por las fuerzas israelíes, que buscan separar el barrio palestino del judío. EFE

El Ejército israelí comenzó este pasado domingo a instalar un gran muro de hormigón en la zona este de Jerusalén para separar el barrio palestino de Jabel Mukaber del asentamiento judío de Armon Hanatziv, según ha informado la agencia de noticias palestina Maan.

En la parte inferior de las losas se han colocado mensajes en hebreo donde se puede leer "barrera policial temporal" Según las fuerzas de seguridad israelíes, el objetivo es proteger el barrio judío de los ataques con piedras y cócteles molotov. La zona se ha convertido en uno de los puntos de tensión máxima en la reciente ola de violencia entre palestinos e israelíes. El pasado sábado, un joven palestino de 16 años falleció abatido por la policía israelí en esa zona.

La mayoría de los bloques de hormigón tienen una altura de dos metros, según han asegurado testigos, y se prevé que el muro cubra una franja de unos 300 metros. En la parte inferior de las losas se han colocado mensajes en hebreo donde se puede leer "barrera policial temporal".

En paralelo a la construcción de este muro, numerosas ciudades israelíes han prohibido el acceso de operarios de mantenimiento árabes a las escuelas bajos su jurisdicción hasta la salida de los niños de las escuelas. La medida, que será aplicada también a los judíos para evitar acusaciones de discriminación racistas, ha sido adoptada para garantizar la seguridad de los escolares en un momento de máxima violencia en la zona, asegura el el diario Yediot Aharonot.

Todo ello coincide con una espiral de violencia en Jerusalén y otras ciudades de Cisjordania, donde desde el pasado 1 de octubre ya se ha cobrado la vida de 43 palestinos, ocho israelíes y un eritreo.