Ataque en Israel
Un herido es evacuado de la estación de autobuses de Beer Sheva, al sur de Israel. EFE

Dos personas fallecieron este domingo en la localidad de Beer Sheva, al sur de Israel, en un tiroteo que se produjo en la estación de autobuses. El ataque dejó nueve heridos, uno de los cuales ha fallecido este lunes. Se trata de un inmigrante eritreo que se encontraba en estado crítico al haber sido alcanzado por los disparos de un guardia de seguridad tras ser confundido con uno de los autores del ataque.

El Hospital Soroka de la localidad identificó a la víctima como Mila Binsamo, de 26 años. Después de ser alcanzado por las balas, el joven fue rodeado por varias personas que igualmente creyeron que era un atacante y le golpearon severamente, lo que agravó aún más su estado.

El suceso ocurrió alrededor de las 19.30 hora local (16.30 GMT) cuando un palestino —Asim Al-Araj, de 20 años y natural de Jerusalén Este, según el Centro Palestino de Información—, consiguió burlar el control de seguridad y entrar armado en la estación.

Asim Al-Araj disparó y apuñaló a un grupo de militares israelíes que estaba en la estación. Uno de ellos falleció cuando fue trasladado a un centro hospitalario. Fueron los propios soldados los que abatieron al atacante.

La Estrella Roja de David, equivalente en Israel a Cruz Roja, dijo que de los ocho heridos de bala hospitalizados hay dos en estado grave y seis con heridas moderadas.

Desde Gaza, los movimientos islamistas Hamás y Yihad Islámica y otras cuatro facciones palestinas se felicitaron por el ataque, que consideraron una "respuesta natural a los crímenes diarios de la ocupación contra los palestinos".

Dos semanas de conflicto

Al menos 42 palestinos y ocho israelíes han muerto en los últimos incidentes violentos provocados por la ira de los palestinos ante la mayor presencia judía en la Explanada de las Mezquitas, tercer lugar santo del Islam.

Dos de los atacantes de las dos últimas semanas eran árabes israelíes. Los demás eran palestinos de Cisjordania, incluido Jerusalén Este. Solo el sábado cuatro palestinos murieron tiroteados y otro más resultó herido grave en presuntos intentos de agresión con cuchillos.

Aunque el pasado jueves se relajaron las incidencias, este fin de semana, con doce muertos (cinco el viernes, cuatro el sábado y los tres de este domingo) ha registrado un recrudecimiento de la violencia.

La ola de violencia ha llevado la Gobierno de Benjamín Netanyahu a tomar medidas de excepción, entre ellas el despliegue de fuerzas militares en Jerusalén.