Merkel en Turquía
La canciller alemana, Angela Merkel, con el primer ministro turco, Ahmed Davutoglu, en Estambul (Turquía). EFE

El primer ministro de Turquía, Ahmed Davutoglu, y la canciller alemana, Angela Merkel, han acordado poner en marcha un proceso para acelerar algunos aspectos pendientes en la propuesta de incorporación turca a la Unión Europea a cambio de la colaboración de las autoridades turcas en la gestión del crítico flujo de inmigrantes y refugiados procedentes en su mayoría del conflicto sirio.

En el encuentro que ambos han mantenido este domingo en Turquía, Davutoglu ha precisado que uno de estos primeros puntos será el establecimiento de un nuevo sistema que permitirá a los turcos viajar sin visado por los países de la UE. Merkel, por su parte, se ha referido a la situación en términos generales, asegurando que su país hará todo lo posible para acelerar el acceso de Ankara al bloque europeo.

Política y economía primero, DD HH después

La canciller Merkel se ha declarado dispuesta a comenzar por las condiciones políticas y monetarias como primer obstáculo a salvar en las futuras negociaciones con Turquía, pero ha advertido de que los siguientes episodios se centrarán en los apartados de Derechos Humanos, Justicia, Libertad y Seguridad, reflejados en los distintos capítulos del marco legal que regula los acuerdos de adhesión.

"Alemania", ha apuntado la canciller, "está preparada para abrir el capítulo 17, y comenzar con los preparativos de los capítulos 23 y 24. Los demás capítulos pueden seguir después. Necesitamos el acuerdo de todos, pero vamos a defender esta postura ante Chipre", prometió Merkel, en referencia a la posibilidad de que cualquier miembro de la UE bloquee las negociaciones. Chipre ha usado su capacidad de veto por su contencioso con Turquía sobre la parte norte de la isla, pero Merkel recordó que actualmente hay nuevas negociaciones en marcha en este conflicto que deseó sean "exitosas".

Ambos líderes han coincidido no obstante en que la solución a la actual crisis pasa por el fin de la guerra en Siria a través de una solución política y negociada entre las partes implicadas.

En este sentido, Davutoglu ha transmitido su preocupación ante la posibilidad de que la nueva campaña liderada por las fuerzas del presidente sirio en la ciudad de Alepo, dividida entre Ejército, insurgentes e islamistas, pueda causar una nueva ola de inmigrantes.

Por ello, Davutoglu ha reiterado la necesidad de abrir una "zona de seguridad" en el norte de Siria —una idea que su país lleva meses argumentando con escaso apoyo internacional— para gestionar mejor la llegada de inmigrantes a territorio turco.    

Respaldo económico para contener a los refugiados

Merkel también ha planteado que para reducir la llegada de refugiados sirios a Europa no sólo hay que respaldar económicamente a Turquía para que se haga cargo de ellos, sino también hallar vías de traslado legal hacia los países de la UE.

"La migración ilegal no es una solución. Un país en solitario no puede asumir la emigración o la huida de gente en dificultades. Debemos tener una migración regulada y coordinada y debemos ver formas de apoyar a Turquía y como posibilitar una migración regulada hacia la Unión Europea", subrayó.

Esta migración ordenada debe acordarse "entre Gobiernos y no pagando a los traficantes el dinero que podríamos necesitar para dar educación a los hijos de los refugiados o darles acceso a la salud", agregó la mandataria alemana. "Hay que dar más legalidad a un proceso que ahora es demasiado ilegal", opinó la jefa del Gobierno alemán.

Respecto al plan de la UE de otorgar a Ankara 3.000 millones de euros para atender a los refugiados, Merkel admitió que esta suma no saldría de los fondos que la Unión ya ha asignado a ese país. "Turquía quiere dinero aparte, yo lo entiendo, entendemos que es dinero añadido (a las partidas de adhesión comunitaria) y así lo hablaremos", confirmó.