Los peritos no logran vincular las cuerdas halladas en el cuerpo de Asunta con la bobina de Teo

  • "No hay ninguna forma de establecer un vínculo entre unas cuerdas y otras", han declarado agentes de Criminalística de la Guardia Civil en el juicio.
  • Los peritos que analizaron el ordenador de Alfonso Basterra encontraron un total de cinco huellas identificables en él, ninguna de ellas de su propietario.
  • El vestido que Porto llevaba ese día así como la mascarilla y los pañuelos hallados en la casa de Teo tenían restos de nicotina, según los peritos.
  • Dos expertas forenses declaran que Asunta ingirió 27 orfidales.
Rosario Porto y Alfonso Basterra, durante el juicio pr la muerte de su hija Asunta Basterra.
Rosario Porto y Alfonso Basterra, durante el juicio pr la muerte de su hija Asunta Basterra.
EFE/Lavandeira jr

Peritos de Criminalística de la Guardia Civil han declarado este jueves en el juicio por el crimen de Asunta Basterra que no se puede concluir que el origen de las cuerdas anaranjadas halladas junto al cadáver de la niña esté en la bobina que fue localizada en la casa de Teo (A Coruña), donde supuestamente ella murió.

En la segunda jornada del proceso dedicada a las pruebas periciales, estos especialistas han apuntado —por videoconferencia— que, pese a que hay coincidencias en "propiedades físicas y composición química", tal conclusión no puede hacerse con una certeza absoluta. "No hay ninguna forma de establecer un vínculo entre unas cuerdas y otras", han asegurado, "vemos que no se distinguen, pero no tenemos evidencias de que tengan un origen común".

En el caso de los cuchillos localizados en dos baños de la casa de Porto en Teo, los peritos no han localizado fibras de las cuerdas naranjas que puedan determinar que se usaron para cortarlos, a pesar de que se encontraron hasta 19 fibras diferentes en uno de ellos y 11 en el otro.

Por otra parte, otro grupo de peritos, que analizó la mascarilla y los pañuelos hallados en una papelera de la vivienda de Montouto (Teo), así como el vestido que Porto llevaba el día de la desaparición de Asunta, han explicado que en este último encontraron restos de lorazepam, aunque no ha sido posible determinar la cantidad, así como de nicotina y cafeína. En la mascarilla y los pañuelos también había nicotina.

El ordenador de Basterra

Por otro lado, los peritos que analizaron el ordenador portátil de Alfonso Basterra encontraron un total de cinco huellas identificables en él, ninguna de ellas de su propietario y una, desconocida, en el disco duro del dispositivo.

El ordenador presentaba muchas huellas que no podían ser identificadas con claridad, dado que se encontraban borrosas o estaban superpuestas, han declarado. Por ello, aunque no se encontró ninguna huella de Basterra en él, no descartan que la hubiese y no pudiesen verificarla.

En total, el servicio de identificación de la Guardia Civil encontró en el portátil del acusado cinco huellas útiles, cuatro desconocidas y una de Asunta, situada en la parte inferior de la disquetera. Los peritos han indicado además que una de las huellas, de origen desconocido, se localizó sobre el disco duro del ordenador, lo que implica abrir la carcasa del portátil.

No han podido determinar, en embargo, si el disco duro "había sido modificado", aunque si recuperaron más de 579.000 archivos borrados. Según los registros a los que tuvieron acceso los agentes, este ordenador fue utilizado por última vez al mediodía del 20 de septiembre.

El ordenador de Porto

El cuanto al ordenador de escritorio de Porto, los investigadores comprobaron que se navegó por Internet durante más de hora y media cerca de la medianoche —entre las 23.56 h y la 1.39 h— del 21 de septiembre de 2013, poco después de que los padres de Asunta pusiesen la denuncia de su desaparición y antes de la localización del cadáver.

Hubo otra conexión, han relatado. Fue entre las 12 h y las 14.30 h de ese día, antes de la comida en casa de Alfonso Basterra. En total, según los investigadores, ese día se visitaron 30 páginas web.

La defensa denuncia trato "inhumano"

El abogado que ejerce la defensa de Rosario Porto ha denunciado el trato "inhumano" que éstos reciben al tener que permanecer "largas horas" en los calabozos del juzgado compostelano.

El letrado se ha quejado ante la prensa de este hecho, que es una preocupación que, según ha dicho, incluso "comparte" el presidente del Tribunal, el magistrado, Jorge Cid. Así, ha señalado que en sesiones como las de este jueves los imputados que llegan desde Teixeiro antes de las nueve de la mañana tienen que permanecer en los calabozos hasta las 8 o las 9 de la noche.

Para Aranguren, después de la "presión tan brutal" a la que se ven sometidos en las sesiones, esto supone un "trato inhumano". Ha relatado de este modo que además de las condiciones "bastante duras" a las que están sometidos, tiene que esperar en los calabozos "horas y horas". Esto se debe a un "problema burocrático que nadie quiere arreglar ni por humanidad".

En este sentido, ha lamentado que parece que "la persona" no cuenta para nada y parece tampoco importar sus condiciones, dando igual "como vengan, si se tienen que arrastrar o venir dopadas para soportar las sesiones del juicio". Así, ha insistido en que solo pide "dignidad" para las personas, que recuerda que son acusados y no culpables, aunque subraya que aún siéndolo, todos tenemos derecho "a la dignidad y a un trato no degradante sino humanitario".

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