Las Islas Baleares, Córcega (Francia) y Cerdeña (Italia) han acordado la creación de un grupo de trabajo para el análisis de la situación de las islas del Mediterráneo occidental, y para la redacción de varias propuestas dirigidas a solucionar los problemas derivados de la insularidad.

En un plazo aproximado de seis meses, tendrá lugar en Palma de Mallorca, promovido por el Govern balear, el primer encuentro de las Islas del Mediterráneo Occidental, centrado en la temática del transporte y de los costes de la insularidad, según ha indicado el Govern en un comunicado.

Esta decisión es el resultado de la iniciativa del conseller de Presidencia y portavoz del Govern, Marc Pons, quien asiste en Bruselas al 114 Pleno del Comité de las Regiones (CDR) europeo. "El objetivo es compartir experiencias entre los archipiélagos, comparar la situación de cada isla y sacar conclusiones sobre cada modelo", ha explicado Pons.

Tal y como afirmó el conseller de Presidencia durante la reunión de la delegación española del Comité de las Regiones, "compensar los inconvenientes derivados de la condición de islas es y será el caballo de batalla de este gobierno en su relación con la Unión Europea".

Durante el tercer día del Pleno del CDR, celebrado este miércoles, se han aprobado importantes dictámenes, como por ejemplo el relativo al desarrollo de la energía oceánica, que reconoce el potencial que tiene esta fuente de energía limpia para muchas islas de la Unión Europea, en cuanto a la autonomía energética de las islas y al desarrollo económico y social que genera la creación de empleo local en estas comunidades.

Por otro lado, también se ha aprobado el dictamen 'Hacia un acuerdo mundial sobre el clima', que se ratificará posteriormente en París, y el 'Paquete Unión de la Energía', con el reto de producir y consumir energía sostenible, asequible y segura.