La mujer acusada de haber arrojado dos cócteles molotov a la sede del Club Financiero de Vigo, en septiembre de 2012, Carmen O.M., ha aceptado este miércoles una pena de dos años de prisión y el pago de una indemnización de 2.687 euros al Consorcio de Compensación de Seguros, como autora de un delito de daños, tras llegar a un acuerdo de conformidad en la vista celebrada en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en la ciudad olívica.

Inicialmente, la Fiscalía pedía para ella 11 años de cárcel por los delitos de daños y fabricación de sustancias incendiarias. Al final, tras llegar a un acuerdo las partes, la acusada fue condenada solo por daños, y aplicándosele el nuevo Código Penal que, como ha recordado el tribunal en la vista, "es más beneficioso" para ella.

Asimismo, la sala acordó la suspensión de la pena por un período de 5 años, en los que Carmen O.M. deberá ir pagando mes a mes la indemnización (50 euros mensuales). Esa suspensión se mantendrá siempre que la condenada abone ese pago y siempre que no vuelva a cometer delito alguno.

La mujer expresó su conformidad en el acto de juicio y su "total acuerdo" con la pena impuesta. Asimismo, expresó su firme intención de no volver a cometer "ningún delito" ni durante el tiempo de suspensión de la pena, "ni en ningún otro plazo".

Reivindicación de adai

La Fiscalía considera a Carmen O.M., autora del lanzamiento de dos cócteles motolov a la sede del Club Financiero el 17 de septiembre de 2012, al día siguiente de la detención de cuatro miembros de la organización Resistencia Galega. Dicha acción fue reivindicada más tarde por la acusada en nombre de la asociación ADAI (Acción Directa Anticapitalista Internacionalista), a través de una carta.

Asimismo, la acusación pública puso de manifiesto que esta mujer estaba detrás de un perfil en la red social Facebook, con el nombre de 'Irreductibles de Adai', en el que se mantenía un "discurso subversivo de tono anticapitalista, contrario al sistema bancario y democrático".

"trastorno" en un "mal momento"

En declaraciones a los medios tras finalizar la vista, Carmen explicó que se consideraba "inocente", y que su participación en estos hechos se limitó a la redacción de la carta de reivindicación, a petición de otras dos personas, que serían los autores materiales del lanzamiento de los artefactos incendiarios.

Así, ha reconocido que estaba "asumiendo la responsabilidad" de esas dos personas, dos chicos que, en aquel momento "coincidió" que estaban en su casa, y le pidieron que escribiese esa misiva. "Esas personas tienen su vida, están en sus países, y yo lo asumí para que no vivan lo que yo estoy viviendo", ha apuntado, al tiempo que ha reconocido que la organización ADAI "no existe ni existió", sino que fue una "invención" de ese momento para reivindicar la autoría del ataque.

Con respecto a su implicación, Carmen O.M. ha justificado su actuación porque padeció un "trastorno" derivado de "un mal momento" en su vida, con problemas sentimentales, pérdida de empleo y amenaza de perder su vivienda. "Cometí un acto desesperado, pero soy inocente. Los responsables son los que provocan sufrimiento, los que tienen dinero y dejan a la gente sin casa y sin comida. Eso sí que es un delito grave que habría que condenar", ha proclamado.

En todo caso, la mujer ha expresado su satisfacción por la rebaja en la pena, y ha mostrado su agradecimiento al Club Financiero y al que fue su director, Jesús Bahillo, quien estaba citado en este juicio y con quien posó sonriente ante las cámaras. De hecho, el propio Bahillo ha expresado, en conversaciones informales con los medios antes de la vista, su opinión de que la joven no debía ser condenada a una pena tan grande, y que, según se vió en las grabaciones de seguridad, quien arrojó los cócteles molotov "era un hombre corpulento".

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