La tonadillera Isabel Pantoja ha vuelto este miércoles a la cárcel de mujeres de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) tras disfrutar de su tercer permiso de seis días que ha tenido desde que el 21 de noviembre de 2014 entrara en prisión para cumplir la pena de dos años por blanqueo de capitales.

Pantoja salió de prisión el pasado jueves y ha llegado, de nuevo, en un vehículo que conducía su hermano Agustín Pantoja alrededor de las 10.30 horas del miércoles. A las puertas del centro ya esperaban varias decenas de periodistas y de admiradores de la cantante, que la vitorearon nada más cruzar la puerta, a lo que ella ha respondido girando el rostro y esbozando una sonrisa.

Entró en el edificio acompañada de su hermano hasta la garita, donde fue recibida por un funcionario

La cantante, que llevaba sus inseparables gafas de sol, el pelo recogido en una cola y vestida con pantalón y blusa claros y tocada con un fular beige, entró en el edificio acompañada de su hermano hasta la garita, donde fue recibida por un funcionario.

Pantoja, que acabará de cumplir su condena el 8 de noviembre de 2016, había salido una hora antes de su finca Cantora, situada en Medina Sidonia (Cádiz), donde ha permanecido durante estos seis días de permiso y los anteriores que le fueron concedidos.

Hace dos semanas le negaron el régimen de semilibertad porque el juzgado de vigilancia penitenciaria considera que aún "no está capacitada plenamente" para ello.

Para disfrutar de los permisos, primero se requiere un acuerdo de la Junta de Tratamiento de la cárcel, después un informe favorable de la Fiscalía y por último una autorización del juzgado de vigilancia penitenciaria.

Isabel Pantoja, que cumple una condena de dos años y está en régimen de segundo grado por lo que, como cualquier otra interna en régimen, tiene derecho al beneficio de 36 días de permiso, divididos en 18 días cada dos semestres, y disfrutados en periodos de seis días, que se conceden en procedimiento ordinario siempre que los permisos anteriores hayan transcurrido sin incidentes.

Obligación de no salir de España

En el caso de Isabel Pantoja, este es el tercer permiso ordinario que se le ha concedido, pues, al haber disfrutado los anteriores sin incidencias, "no existe obstáculo legal alguno para negarlo", indicó en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que agregó que los permisos hospitalarios eran permisos extraordinarios.

Asimismo, y si durante el permiso se produjera alguna irregularidad por infringir las normas de conducta establecidas, la anomalía se tendría en cuenta en la concesión del siguiente permiso tanto por la Junta de Tratamiento como en la resolución del juez de Vigilancia Penitenciaria.

Las normas de conducta que la interna tiene que cumplir en estos permisos son fundamentalmente las de informar de un domicilio de acogida, donde está obligada a pernoctar cada día, y no salir del territorio nacional.

Otros dos permisos anteriores

Cabe recordar que, tras serle denegado el tercer grado, Isabel Pantoja se encuentra interna en segundo grado en la cárcel de mujeres de la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra desde el 21 de noviembre del pasado año 2014, y disfrutó de su primer permiso penitenciario entre los días 1 y 5 de junio.

A la hora de concederle el primer permiso, la juez de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Sevilla tuvo en cuenta que Pantoja está cumpliendo una pena de 24 meses de prisión y que el delito de blanqueo de capitales por el que ha sido condenada es por unos hechos realizados en los años 2002-2006.

Tras el segundo permiso permaneció 20 días hospitalizada por problemas de riñón y diabetesAsimismo, tuvo en cuenta que ya ha cumplido la cuarta parte de la condena, que es una interna de buena conducta en el centro, el arrepentimiento de los hechos delictivos y, por último, que cuenta con acogida familiar para disfrutar del permiso.

Posteriormente, se le concedió un segundo permiso de seis días que comenzó a disfrutar el 30 de julio, aunque no volvió a la cárcel hasta el día 24 de agosto tras permanecer 20 días hospitalizada por problemas de riñón y diabetes en el Hospital Infanta Luisa, en Sevilla