Museo del Prado
Visitantes hacen cola para entrar al Museo del Prado. ARCHIVO

Queremos ver las maravillas del planeta, pero el problema es que nuestro empeño es el de miles, millones en todo el mundo. La consecuencia son esas colas, a veces eternas, que nos exige poder visitar la Torre Eiffel o los Museos Vaticanos. Según un estudio de la web de turismo Get Your Guide recogido por el diario Dailymail, los turistas llegan a perder hasta siete horas haciendo colas en ciudades como Roma.

La ciudad eterna es la que exige más paciencia. Los turistas que llegan a Roma esperan una media de siete horas y media para acceder a monumentos imperdibles como la Basílica de San Pedro, los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina o el Coliseo, con una media de casi dos horas de espera en cada uno de ellos.

Los visitantes de Londres esperan una media de cinco horas en visitar los principales monumentos de la ciudad. El London Eye recibe a unos 4 millones de visitantes al año que esperan una media de 2,5 horas, la Catedral de Saint Paul a otros dos millones de visitantes que esperan 1 hora, mientras que la Torre de Londres es visitada por unos 3 millones de turistas al año que esperan una media de 1,5 horas para visitar sus instalaciones.

En Londres esperamos una media de 5 horas en ver los principales monumentosEn el caso de París, el monumento más visitado es el Museo del Louvre con una media de 10 millones de visitantes al año que esperan una media de una hora para poder acceder al arte parisino, mucho menos que lo que tienen que esperar los visitantes de la Torre Eiffel que tienen que aguardar unas dos horas para acceder a la torre.

De España, el estudio ha incluido Barcelona. La infografía muestra monumentos como la Casa Batlló que requiere 1,5 horas de espera, el Museo Picasso para el que hay que hacer colas de hasta una hora y finalmente la Sagrada Familia para el que se dedicarían 1,5 horas de espera.

En Ámsterdam se espera 1,5 horas para ver el museo de Van Gogh visitado por 1,6 millones de personas al año, otra hora para el Rijksmuseum, y otras dos horas y media para visitar la famosa casa de Anna Frank que desean ver cerca de 1,3 millones de personas al año.

Entre los países visitados, la mayor rapidez la tiene Nueva York. Hora y media de espera para acceder al Empire State Building, una hora para el Museo de Arte Metropolitano y apenas 20 minutos para subir al Top of the Rock que recibe una media de 2,5 millones de visitantes al año.