La escritora Matilde Asensi (Alicante, 1962) asegura que, a pesar de los años de trayectoria y los millones de lectores conseguidos, continúa sintiendo el mismo miedo a la respuesta del público cada vez que se publica uno de sus libros. La autora cree que ese sentimiento es bueno porque hace que "trabaje el doble para que sus obras sean lo que son". "El día que no tenga miedo me habré convertido en una tonta; si no tuviera miedo y me creyera maravillosa, mis libros se resentirían porque daría por sentado que cualquier cosa que escribo es buena", ha aseverado.

Asensi ha realizado estas declaraciones en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de la presentación en Valencia de su nuevo libro, 'El regreso del Catón' (Planeta), con el que la narradora da de nuevo vida, 15 años después, a los personajes de la exitosa 'El último Catón', que lleva más de seis millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

En esta ocasión, Ottavia Salina y Farag Boswell se embarcarán en un misterio que arranca en el siglo I para intentar descubrir el paradero de los restos mortales de Jesús de Nazaret. Ahí empieza una aventura llena de acción que comienza en Canadá y llega hasta Tierra Santa, pasando por al remota Mongolia, las inquietantes alcantarillas de Estambul y la Ruta de la Seda.

La escritora reconoce que ha sido la insistencia de los lectores la que la hizo animarse a escribir esta continuación. A raíz de abrir sus redes sociales en 2012, la alicantina se dio cuenta, por el constante goteo diario de fans pidiéndole que escribiera una segunda parte, de la gran cantidad de gente que reclamaba el regreso de estos personajes, por lo que se decidió a buscar una trama religiosa para revivirlos en esta segunda entrega. "El libro es mío pero ellos son los culpables", asegura.

A Asensi le "encanta" este 'feed-back' que le permiten las redes con los lectores, un contacto directo "que antes solo ocurría en las firma de libros". De hecho, se muestra favorable a la convivencia de las nuevas tecnologías con la literatura y la prensa tradicionales y está convencida de que "nada va a matar nada" y "el período más duro de la criba ya ha pasado; ahora nos queda adaptarnos".

"las ideas son como los sueños"

Incluso, ha empezado a utilizar su teléfono móvil para registrar pensamientos que antes reflejaba en una libreta y que pueden convertirse en una obra literaria. "Las ideas —afirma— son como los sueños, si no los anotas se olvidan".

La aventura "contada en tono divulgativo y no como un tocho erudito" desarrollada alrededor de la figura de Jesús sirve además a la novelista para hablar de la "marginación" que sufrieron tras su muerte los apóstoles y sus familiares, "los verdaderos destinatarios de su mensaje", y cómo, posteriormente, Pablo de Tarso, "ciudadano romano que hablaba griego, se apodera de la historia y la reescribe" inaugurando la doctrina de las iglesias cristianas.

Manipulación de la historia

Esta separación entre la fe y la doctrina sirve a la autora para reflexionar sobre la manipulación de la historia, tanto en la Iglesia como en cualquier ámbito de la política o la sociedad. "A lo largo de la historia, siempre que alguien se hace con el poder, nunca quiere soltarlo", ha sentenciado.

Este fenómeno, prosigue Matilde Asensi, se ha reproducido siglo tras siglo, lo que le hace augurar un horizonte bastante pesimista: "Si no ha cambiado en 5.000 años supongo, por deducción, que no tiene por qué hacerlo en un futuro; siempre habrá alguien que se apodere del poder y quiera apoderarse también de nuestras vidas", ha dicho.

En el mismo tono crítico, Asensi se refiere a la clase política española actual, a la que reprocha su gestión en la crisis económica con decisiones como rescatar a los bancos. "Los políticos son un lujo carísimo que nuestro país no se puede permitir por lo que habría que hacer una reducción drástica de su número", propone.

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