Monedas y billetes de euro
Varias monedas y billetes de euro. GTRES

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) prevén que el Gobierno dejará de ejecutar algunas partidas de gasto público y paralizará inversiones para cumplir con el objetivo de déficit del 4,2% este año, lo que se traducirá en "recortes encubiertos" de hasta 3.000 millones de euros.

En un comunicado remitido este martes, Gestha recuerda que precisamente Bruselas confirmó este lunes que España deberá ajustar sus presupuestos de 2016 para ceñirse al techo de déficit.

Las principales causas del incumplimiento son las bajadas en los impuestos sobre Sociedades e IRPF y el adelanto de la rebaja del IRPF de 2016 Para Gestha, los principales damnificados de las medidas que tendrá que poner en marcha el Ejecutivo para cumplir in extremis con el objetivo de déficit serán las partidas presupuestarias de Agricultura, Economía, Industria y Asuntos Exteriores, que sufrirán recortes que podrían alcanzar los 3.000 millones en la recta final del año.

Según los Técnicos de Hacienda, las principales causas del riesgo de incumplimiento de déficit son las bajadas en los impuestos sobre Sociedades e IRPF para 2015 y el adelanto de la rebaja del IRPF de 2016 a julio de este año, como ya advirtieron en su momento al Gobierno.

De hecho, en el documento enviado a Bruselas el propio Gobierno rebajó el coste de la reforma fiscal entre 2015 y 2017 hasta los 7.900 millones, de los cuales 3.872 millones corresponden a 2015, una cifra que coincide con las tres décimas que, según Bruselas, separarán a España del cumplimiento del déficit comprometido para este año.

Con el fin de evitar que se lleven a cabo estos ajustes encubiertos del gasto público o que se aplacen las inversiones previstas, Gestha propone al Gobierno que apruebe un paquete de medidas urgentes para "dejar encarrilado" el año 2016, ante las objeciones planteadas por Bruselas.

De este modo, propone la vuelta a la tributación de las ganancias especulativas —que son las obtenidas en un plazo inferior a un año— en la tarifa general del IRPF; el incremento en cinco puntos de la tributación a las empresas que obtienen más de un millón de euros de beneficio, es decir, las que facturan en torno a 45 millones; y la aprobación del impuesto a las Transacciones Financieras.