Este martes comienza en Navarra la campaña de vacunación contra la gripe estacional 2015-2016 que, como cada año, se realiza en periodo otoñal y que llegará a alrededor de 120.000 personas. La campaña se desarrollará hasta el 27 de noviembre.

El departamento de Salud del Gobierno foral dispone de un total de 120.000 dosis para la campaña de este año (en la anterior se administraron 117.415 dosis), una cifra que podría aumentar si fuera necesario. El coste total de la adquisición ha sido de 336.960 euros, lo que supone un coste unitario de 2,8 euros.

La vacunación se realiza en los centros de salud y consultorios. Los profesionales sanitarios pueden vacunarse asimismo en sus centros de trabajo y también se facilitan vacunas a las residencias y otro tipo de instituciones.

El consejero de Salud del Gobierno foral, Fernando Domínguez, ha sido uno de los primeros navarros en recibir este mismo martes la vacuna, para lo que ha acudido al centro de salud de La Milagrosa, un gesto con el que ha querido "dar ejemplo". "Además, yo ya cumplo el criterio, paso de los 60 años y entonces lógicamente me tengo que vacunar", ha comentado a los periodistas.

El objetivo de la vacunación es reducir el impacto de la enfermedad en la población navarra y de su mortalidad, mediante la inmunización de los grupos de personas más vulnerables, así como de aquellas en las que la gripe puede ocasionar una repercusión social mayor.

En concreto, como en años anteriores, la campaña está dirigida a personas mayores de 60 años, pacientes con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, metabólicas, con insuficiencia renal o inmunodeprimidos, a embarazadas y a residentes en viviendas tuteladas y residencias comunitarias.

Al mismo tiempo, los servicios de salud ponen la vacuna antineumocócica a personas mayores de 65 años y pacientes de riesgo que no la hayan recibido con anterioridad, ya que esta vacuna se recibe una sola vez en la vida.

Además de a los grupos de riesgo mencionados, se recomienda la vacunación contra la gripe a aquellas personas que puedan transmitir la enfermedad a quienes tengan alto riesgo de complicaciones si se contagian como trabajadores de centros sanitarios, de instituciones geriátricas o quienes proporcionan cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo. Esta recomendación es válida también para quienes trabajan en servicios públicos esenciales como fuerzas de seguridad, bomberos o servicios de protección civil.

No se espera una "agresividad especial"

El consejero navarro ha explicado que, en principio, este año se espera "una cepa normal, común". "No hay que esperar una agresividad especial", ha detallado Domínguez, si bien ha señalado que habrá que esperar a ver los casos.

Además, ha puesto de relieve que cada vez hay "una mayor concienciación" sobre la vacunación antigripal, dado que "a medida que va aumentando la educación sanitaria de la población, también hay una mayor concienciación". "Vacunar no es obligatorio, pero sí que es muy aconsejable. Nuestra misión es convencer de la conveniencia de las vacunas", ha remarcado.

Balance de la temporada pasada

En la temporada pasada se registraron en Navarra 16.874 casos de gripe, con una tasa de 27 casos por cada 1.000 habitantes en lo que se considera una intensidad gripal media. Del total, 249 pacientes requirieron ingreso hospitalario, cifra inferior a la de la temporada anterior en que se registraron 338 hospitalizaciones.

Igualmente se redujo el número de ingresos en unidades de cuidados intensivos, que pasó de 32 en 2013-2014 a 12 en 2014-2015. Un total de 17 pacientes con confirmación de gripe fallecieron en el hospital.

Por edades, la mayor tasa de incidencia se registró entre los niños de 5 años a 14 años, seguida por la de niños de 0-4 años y la de adultos jóvenes, y descendió a partir de los 60 años. En comparación con las temporadas previas, las tasas han sido mayores en todos los grupos de edad a partir de 45 años.

La onda gripal tuvo una presentación tardía y más prolongada de lo habitual. El umbral epidémico (más de 50 casos por cada 100.000 habitantes) se superó durante 12 semanas, entre la 2 semana de enero y la finales de marzo. Hubo dos picos de incidencia entre el 27 de enero y el 2 de febrero, y entre el 10 y el 16 de febrero, con 373 y 362 casos por 100.000 habitantes respectivamente, tasa sensiblemente inferior a la de la campaña anterior en que se llegó a 507 casos por 100.000 habitantes (13-19 de enero de 2014).

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