La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de la Región de Murcia (UPA) exige soluciones "inmediatas" ante la falta de agua que padecen los regadíos dependientes del trasvase Tajo-Segura y cuya máxima expresión, explican, "se traduce en que desde hace días los agricultores no reciben de las comunidades de regantes el agua necesaria para plantar hortalizas".

UPA advierte que esta situación está provocando un incremento del malestar de los agricultores, que siguen sin encontrar soluciones a la falta de agua pese a la prórroga del Decreto de Sequía y las llamadas a la tranquilidad "mientras sigue sin definirse el precio para el agua desalada comprometido por Rajoy hace un año y cuyo nuevo compromiso con el presidente Pedro Antonio Sánchez hace pocas semanas sigue sin materializarse".

Precisamente, en torno al precio del agua desalada, UPA hace un llamamiento a la responsabilidad de todos los agentes porque "si el precio no es realmente accesible para todos los agricultores, su determinación no debe contar con respaldo social".

En este sentido, se ha pronunciado el secretario general de UPA-Murcia, Marcos Alarcón, quien ha declarado que "ningún representante de agricultores y regantes debería respaldar la fijación de un precio para el agua desalada que pueda ser una salida para grandes productores, con mayor capacidad económica y sin embargo no pueda ser asumible por pequeñas y medianas explotaciones agrarias y cooperativistas".

Alarcón ha indicado que "no podemos repetir un nuevo error. Hoy vivimos las consecuencias de haber aceptado las reglas de explotación del Memorándum sin que el incremento de reservas no trasvasables desde la cabecera del Tajo tuviera recursos alternativos".

Por lo que, en su opinión, "no podemos respaldar ahora un precio del agua desalada que provoque una reconversión salvaje de la agricultura murciana, haciendo inviables las explotaciones familiares y dejando la producción sólo en manos de las grandes explotaciones empresariales".

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