Rosa Castro, en Interviú
Rosa Castro, en Interviú.

Lo que fue amor se ha convertido en una pesadilla para Rosa Castro. Esta despampanante venezolana de 29 años, estudiante de turismo, dejó su vida, amigos y trabajo, por vivir junto al actor porno español más internacional, Nacho Vidal. Ahora, tras denuncias de malos tratos de por medio y una tormenta de recuerdos, asegura en Interviú que teme por ella y por la hija, nacida de la relación de ambos el pasado mes de agosto.

Con las mujeres es un manipulador, se cree poderoso, un dios (...) es muy machista

Hace pocas fechas,
Interviú publicaba que Nacho Vidal había sido detenido por presuntos malos tratos a Rosa, detención por la que pasó dos noches en el calabozo. Entonces, Rosa denunció a Nacho tras ser supuestamente agredida por éste en pleno centro de Madrid, en presencia de su hija. Sin embargo, acabaría retirando dicha denuncia "por miedo" y porque, según asegura en una entrevista aparecida ayer en el mismo semanario, le llamaron las amistades del actor y le dijeron que le "podía pasar algo" si no lo hacía.

Rosa Castro relata además los pormenores de la tormentosa relación que tuvo con el actor. Desde el incidente que le llevó a denunciarle hasta el calvario que para ella supuso su embarazo al lado de Vidal. De igual manera, aunque el propio actor ya lo citó en su biografía, Rosa hace mención a los escarceos de éste con las drogas y sus juergas nocturnas.

Afirma que durante los meses que duró su relación Nacho le sometió, especialmente, a maltrato psicológico.

"Fue el embarazo más horrible del mundo", asegura. "Me decía; mira que gorda estás, ese no es el culo que a mi me gustan ni las tetas que a mi me gustan", dice Rosa, quien también habla de reuniones con amigos en las que el actor la ridiculizaba hasta el punto en que la hacía llorar.

"Con las mujeres es un manipulador. Se cree poderoso, un dios (...) es muy machista", comenta Rosa sobre el carácter de Nacho Vidal hacia sus parejas.

"Me agarró por el cuello y me pegó"

Tras tener el bebé ya habían roto su relación, sin embargo, decidió volver al lado de Nacho porque le "hacía falta un padre para la niña". Se trasladó a Valencia, a casa del actor. Los malos tratos volvieron a hacer acto de presencia, hasta que Rosa no pudo más y pidió a Nacho que la trajese de vuelta a Madrid.

Tener un hijo fue una decisión muy loca y muy ligera por nuestra parte

"Él estaba obsesionado con quién venía a buscarme (a Madrid). En el coche nos peleamos y cuando él empezó a ponerse agresivo le dije que llamaría a la Policía (...) me agarró por el cuello y me dio una bofetada para quitarme el teléfono", relata en Interviú Rosa. "Luego me tiró las maletas y el teléfono", continúa, "cuando vio que había gente mirándole, las colocó en la acera y llamó a la Policía diciendo que no le dejaba ver a su hija", concluye.

Obsesionado por ser padre

"Lo he intentado de todas las maneras y no lo he conseguido", comenta Rosa sobre el grado de desesperación con que Nacho le propuso tener un hijo en común.

Ella aceptó, aunque se reprocha que "fue una decisión muy loca y muy ligera por nuestra parte".

"(Nacho Vidal) quería cambiar su vida y yo me creí los pajaritos que me contó", afirma Rosa, quien justifica su relato a Interviú a modo de un 'quien avisa...' ya que, concluye, si cuenta todo ahora es porque quiere que el mundo sepa que si le pasa algo a ella o a su hija será cosa de Nacho Vidal. "Es la única persona que nos puede hacer algo".