Carmen Serrano (agachada en la foto) lucha por pescar
Carmen Serrano (agachada en la foto) lucha por pescar.
Lleva más de una década de lucha efectiva por la igualdad de género. Sólo quiere poder pescar en El Palmar y, aunque tiene una sentencia a su favor, todavía pintan bastos para las mujeres, y la convivencia en la pedanía ya no puede ir a peor. El domingo fue el sorteo de redolins (donde la comunidad de pescadores reparte los puestos de pesca), pero ella y cuatro vecinas más no fueron.

¿Por qué decidieron no ir?


Porque no se ha cumplido la sentencia de 1998. Nos piden dos avales de personas para entrar en la comunidad, y luego lo someten a votación por mayoría absoluta. Así que hemos decidido no ir e interponer otra demanda judicial.

¿Renuncian, pues, a pescar?

Este año ninguna de las cinco mujeres iremos a pescar, pero queremos participar en la asociación que fundaron nuestros antepasados.

¿Qué clima vive El Palmar?

La mayoría de los 800 habitantes comparte las tesis de los pescadores, y al resto se nos ignora, pero lo hemos asumido. Los ánimos están más calmados, y hemos aprendido a ignorarnos civilizadamente, cada uno con su postura.

¿En qué se nota ese malestar?

Por ejemplo, el pasado día 29 no pudimos ir a la procesión de San Pedro, nuestro patrón.

¿Se sienten respaldadas?

El sorteo de redolins lo presidió el concejal Vicente Aleixandre. Creíamos que el Ayuntamiento estaba más por la igualdad.

¿Cómo ven el futuro?

Mal, porque no se ha cumplido la sentencia y nos ponen unas condiciones para entrar que nos dejan fuera de la comunidad.