La Policía iraquí halló este lunes los cadáveres de doce de los veinte empleados de la compañía Pepsi Cola en Irak que fueron secuestrados el domingo por un grupo insurgente en un puesto de control falso en las afueras de Bagdad, indicaron fuentes policiales iraquíes.

Las fuerzas de seguridad encontraron los cuerpos en la zona de Jaara, en el sur de la capital iraquí.

Hasta el momento, ningún grupo ha reclamado la autoría del secuestro
Según las fuentes, los secuestradores liberaron a tres de los trabajadores capturados, mientras que aún se desconoce el destino de los otros cinco empleados.

Una fuente del Ministerio de Interior iraquí aseguró, por su parte, que el asesinato de doce de los secuestrados tiene una motivación sectaria.

"Los secuestradores mataron a los suníes y liberaron a los chiíes", apuntó la fuente.

Hasta el momento, ningún grupo ha reclamado la autoría del secuestro.

La estrategia de establecer puestos de control falsos en las carreteras para secuestrar a gente y luego matarla se ha convertido en una de las estrategias habituales de la insurgencia en Irak.

Este secuestro se produce tras una semana muy sangrienta en Irak, donde los ataques de los rebeldes se han cobrado la vida de cientos de iraquíes en varios atentados.