La Plataforma de Afectados por la hepatitis C anuncian una cadena humana a la Moncloa
El presidente de la plataforma de afectados por la Hepatitis C, Mario Cortés (c), entre otros, a las puertas del Hospital 12 de Octubre de Madrid. EFE/Fernando Alvarado

Con encierros en hospitales, manifestaciones y huelgas de hambre, miles de enfermos de hepatitis C, y sus familiares, lograron a principios de año poner el foco sobre su enfermedad. Llenaron titulares con su impotencia por el hallazgo de nuevos y efectivos tratamientos enormemente costosos que no entraban en el presupuesto menguante de la sanidad española. Hicieron mucho ruido, tanto que su causa caló y forzaron al Gobierno a garantizar los nuevos fármacos a todos los pacientes diagnosticados: 51.900. Sanidad aprobó en marzo un plan nacional para el abordaje de la hepatitis C, que en seis meses ha alcanzado a casi la mitad de los afectados, a 24.566 enfermos, según cifras oficiales del Ministerio. Sin embargo, 27.334 personas siguen a día de hoy sin el medicamento que les puede liberar del virus.

Coincidiendo con la celebración este jueves del día mundial de la hepatitis C, los enfermos que se movilizaron recuerdan los principales retos que quedan pendientes: la desigual cobertura en las Comunidades Autónomas, con la excesiva lentitud del País Vasco, la desatención de la población reclusa (el 22,7% de los presos está infectado de hepatitis C, unas 15.000 personas), así como retrasos en la financiación de los nuevos antivirales.

"Hemos conseguido que se esté salvando a miles de personas", celebra Damián Caballero, de la Plataforma de Afectados de la Hepatitis de Madrid. "Pero el problema es que  todavía no está clara la financiación de los nuevos medicamentos", denuncia con preocupación. El Gobierno anunció en primavera la aprobación de unos créditos para las Comunidades Autónomas, por 727 millones de euros y a coste cero, que, según Caballero, todavía no se han materializado. "Sin financiación, los hospitales se están endeudado pidiendo ellos directamente los tratamientos a los laboratorios. Eso no puede aguantar demasiado", advierte. Fuentes del Ministerio de Sanidad explican que el mecanismo para la tramitación del crédito se ha autorizado este mes de septiembre, facilitando a las Comunidades el acceso a los créditos.

Un tratamiento que funciona

Los nuevos antivirales para la Hepatitis C están logrando una tasa de curación del 96%, según la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. En aquellos pacientes con la enfermedad más avanzada, los que ya presentaban cirrosis, el virus desapareció en el 89% de los casos. Ambas tasas son muy superiores a las logradas por el Interferón, el fármaco que se usaba antes, que como máximo funcionaba en el 66% de los casos.

Manuel Fernández, de Madrid, es uno de los pacientes que a principios de año reclamaba la cura para la hepatitis. Ahora, acaba de finalizar el tratamiento y se encuentra a la espera de la confirmación de que su cuerpo ha negativizado el virus. "Es complicado decir que estoy curado, porque tengo más patologías, pero sí puedo decir que me noto un poco menos cansado", reconoce Fernández. Otro de los afectado, Saturnino Cobo, sí está curado de la hepatitis C, pero se demoró tanto su tratamiento que la infección le dejó graves secuelas. Todavía no sabe si recuperará las funciones de su hígado lo suficiente como para librarse del trasplante.

La sociedad científica reconoce la generalización de los nuevos tratamientos en todas las Comunidades Autónomas, si bien especifica que "ha sido más lenta en unas que en otras". En el País Vasco, las plataformas de afectados han denunciado que se sienten "los últimos de la clase", porque les han retrasado los tratamientos hasta 2016. Sin embargo, en Madrid la plataforma gemela presume de que todos los que han pedido ser tratados, lo han conseguido. "Incluso los médicos están siendo proactivos, y están convocando a enfermos que no los habían solicitado", explica Damián Caballero.

El mayor volumen de enfermos de hepatitis C que permanece sin tratar está preso en las cárceles españolas. Según los últimos estudios, un 22,7% de los reclusos, más de 15.000 personas, padecen la enfermedad infecciosa que más muertes causa al año. Sin embargo, hasta la fecha, solo se ha proporcionado tratamiento a un 3% de los afectados, según denuncian sus familiares. "Hay situaciones muy complicadas, con estados de salud muy, muy delicados", explican. Las protestas para garantizar su cobertura médica continúan produciéndose a las puertas de los centros penitenciarios. El Ministerio del Interior se ha comprometido a ampliar la dotación presupuestaria de 2016 con una partida para generalizar la dispensación en las prisiones de medicamentos contra la hepatitis C.