Minirrelatos enviados por los lectores (capítulo 3):

  • Me encanta tu mirada cuando hacemos el amor, tus ojos profundos me envuelven en un mundo de sensaciones maravillosas que me dejan hechizado de placer. FRAN
  • Todavía no dejo de pensar de qué manera anoche jugaba tu lengua en mi cuerpo y cómo se perdía entre mis pechos. Esta noche será la mía la que se pierda en el tuyo. Te espero. ROCIO
  • Soy toda tuya, cariño. Deseo quee me poseas, que me hagas el amor y sentir tu lengua en mi cuerpo. Que me hagas gritar y gemir de placer hasta alcanzar el éxtasis. LARA
  • Me encantaría hacerte un traje de saliva y rozar con la punta de mis dedos cada centímetro de tu piel. NAYA
  • Tu mirada me hace enloquecer. Mírame la próxima vez que me veas. El volcán interno nos estallará.
  • Cierra los ojos, acaricia tu cuerpo, clava tus pezones en la ropa, pierde el control y besa el cielo. Mmmm... ¿ya? Ala, a seguir currando guapa. VELILLERO
  • Cuando te acaricio resucito, cuando estoy dentro de ti disfruto la vida, cuando acabamos fundidos estoy en la gloria.
  • Sigo exhausto al recordar los trazos que dejé en el arco que se dibuja en la distancia que separa tus rodillas. FERNANDO G. ORTEGA
  • Me encanta el chocolate. ¿Quieres que te coma la tableta?. KILLA T
  • Sábado tres de la mañana en la tienda al lado del lago y rodeados del resto de tiendas. Todavía tiemblo recordando tu mano clandestina y mi orgasmo silenciado. TURNEZ
  • Todavía tengo tu sabor en mi boca y nuestra humedad entre mis piernas. Dame cita para volver a dibujarte con mis pechos. GEMMA
  • Te voy a comer todo lo negro. ATO
  • En tus uñas hay rastros de mi piel y en mi piel hay sudor compartido. Es sudor de sal que sabe a miel son tus manos arañando en lo prohibido. J. CILIEZAR
  • Hoy he tenido un sueño maravilloso. Era temprano y me daban ganas de hacer el amor contigo, estiraba la mano y tocaba tu cuerpo. Sentí que respondías a mis caricias, que ya no estaba el teléfono por medio, pero creo que no ha pasado de ser solo un sueño. LECTOR
  • Al marcharte esta mañana me dejaste tu esencia y ahora sólo me queda un cinco contra uno. DAVILON