Los Servicios secretos militares italianos espiaron a cientos de magistrados entre 2001 y 2006.

Según diversos documentos hechos públicos ahora, en los años en los que Silvio Berlusconi fue presidente se investigó a más de 200 jueces para iniciar una campaña de descrédito y presiones.

Entre los espiados está el español Baltasar Garzón, pero también políticos de la oposición italiana y periodistas

Entre los espiados está el español Baltasar Garzón, pero también han sido espiados políticos de la oposición italiana y periodistas.

Una denuncia del Consejo Superior de la Magistratura denuncia que fue el Servicio Secreto, el Sismi, y no "sectores derivados" de ese servicio, quien realizó actividades de espionaje a magistrados.

El relator de la resolución, Fabio Roia, escribe que la "documentación conseguida evidencia que desde inicios de verano de 2001 comenzaron actividades de inteligencia por parte del Sismi, sobre algunos magistrados italianos y europeos y sus asociaciones de referencia,".

Dichas actividades se produjeron de manera "continuada" hasta septiembre de 2003 e "intermitente" hasta mayo de 2006, agrega el texto.

Los responsables, viejos conocidos

En aquella época el director del Sismi era Nicoló Pollari, que estuvo arrestado, el año pasado, en el marco de la investigación sobre la existencia de una red de escuchas ilegales, junto al funcionario Pio Pompa.

Los presuntos responsables niegan haber hecho nada fuera de la ley

Pollari señaló en una entrevista con el informativo de la televisión Canale Cinque que "nunca" ha realizado "actividades no consentidas frente a políticos, magistrado y periodistas" y que las conclusiones del Csm sobre el Sismi son "injustas".

El CSM señaló que la actividad de espionaje se concreto "no sólo en la recogida y realización de fichas de material conocido o público", sino también en el control de la "actividad y correspondencia electrónica de magistrados".

El Sismi realizó además intervenciones para "obstaculizar y contrastar la actividad profesional o político-cultural de los magistrados y sus asociaciones". Para ello, según el CSM se contó con la "participación o auxilio de personas pertenecientes al orden judicial".