200 personas dan el último adiós a Isabel Arranz en Bocos del Duero
Los vecinos de Bocos de Duero acompañaron a la familia de Isabel Arranz. A la derecha, consuelan a la madre. (Paco Santamaría / EFE)

Falleció junto con su marido en el atentado de Yemen. La localidad vallisoletana de Bocos de Duero dio ayer su último adiós a Isabel Arranz, una de los siete turistas fallecidos el pasado lunes en un atentado terrorista en Yemen. La joven, de 38 años, fue enterrada en el pueblo natal de su padre, que trabajó en Barcelona como taxista, ciudad en la que nació la víctima y donde vivía en la actualidad.

Al entierro, que comenzó a las 10 horas, acudieron cerca de 200 personas que no quisieron dejar solos a los padres y familiares de la fallecida. El féretro había pasado la noche en un tanatorio de Peñafiel, donde llegó ayer de madrugada después de que los forenses terminaran la autopsia.

El alcalde de la localidad, Luis Mínguez, afirmó que los vecinos se encontraban entre la «rabia y la impotencia» por este atentado que también se llevó la vida del marido de esta joven, Gabriel Tortosa, según informó Efe.