¡Ojo!, graban lo que pasa en las consultas de urgencias
Una de las cámaras instaladas en el hospital fotografiada por los médicos.
En la foto de la derecha, enviada a 20 minutos por el Sindicato Médico de Sevilla, se observa claramente que es imposible saber lo que está mirando la cámara colocada ayer en las consultas de las urgencias del Hospital General Virgen del Rocío de Sevilla.

La alarma ha saltado entre los médicos del servicio porque, explican desde su sindicato, «las cámaras tienen pleno campo de visión de todo lo que ocurre dentro de la consulta médica». Por tanto, lo que allí dentro ocurra «puede ser permanentemente visionado y grabado por el personal de seguridad, lo que atenta contra el derecho de los ciudadanos al honor, a la imagen y a la intimidad».

Es cierto que, escondidas tras un cristal oscuro, no puede saberse qué ángulo graba la cámara en cada momento, pero Joseba Barroeta, director gerente del complejo hospitalario, asegura a este periódico que las cámaras, que aún no se han conectado, «en ningún momento grabarán dentro de las consultas y «mantendrán un tiro fijo sobre el flujo del personal y los pacientes por los pasillos».

A los médicos no les satisface. «En estas consultas hacemos tactos rectales o pedimos al paciente que se desnude de cintura para arriba», se queja  M. A. Montilla, médico de urgencias que asegura que hoy mismo llevarán el caso a la Fiscalía de Sevilla.

Ya hay 50 por todo el hospital

Las cámaras, pensadas para evitar agresiones al personal, se han convertido de hecho en un arma en la guerra que se desarrolla entre médicos de urgencias y el Servicio Andaluz de Salud. Desde la gerencia del hospital reconocen que les han servido para pillar y expedientar a algunos por hacer pintadas o entregar folletos a los pacientes sobre sus protestas laborales.

Se quedan sin cubrir el 50% de las vacaciones

Los enfermeros. «Si donde antes había tres enfermeros ahora hay uno, la calidad no puede ser la misma», así lo denuncia el Sindicato de Enfermeros (Satse), que alerta a los sevillanos de que este verano el SAS no cubrirá ni el 50% de la plantilla que está de vacaciones, lo que repercutirá en la calidad asistencial en hospitales y centros de salud de la provincia. Esta situación, calificada de «auténtica barbaridad», dicen que se repite cada verano. Este año volverán a cerrar camas y quirófanos, pero operarán más para bajar las listas de espera. Así, piden al usuario que denuncie y no agreda a los profesionales, que no tienen culpa. El SAS dice que la asistencia está garantizada y que planifican en función de la demanda. M.C.