Cada vez los consumimos menos en la calle. Aunque la imagen más asociada al helado es un cucurucho en la mano de una persona que pasea por la calle, los vascos cada vez somos más partidarios de comprar este frío producto en las tiendas y degustarlo en casa.
De una u otra forma, el año pasado, 90 de cada 100 vascos tomaron helado. Este índice supera la media española, a pesar de que en muchas zonas de la Península el calor aprieta más fuerte que aquí.

Quizá influya el hecho de que con el paso de los años los elaboradores de helados han optado por reducir el contenido de grasa de este producto.

 A lo largo de los últimos siete años, su valor calórico se ha reducido entre un 10% y un 40%. Eso ánima incluso a las personas preocupadas por guardar la línea y seguir una dieta sana.

Según el estudio realizado por expertos en nutrición de varias universidades españolas, hoy en día, los fabricantes hacen una mejor mezcla de ingredientes y una congelación más rápida, para mejorar el producto.