28 familias en riesgo por un transformador eléctrico mal instalado
Juan García, presidente de la asociación O Calvario señala el transformador junto a otros vecinos (Laura González).
Casi una treintena de familias  (28 exactamente) de la calle Extremadura, en O Calvario, llevan días viviendo con el miedo en el cuerpo. Y es que en la zona tienen un transformador eléctrico mal instalado y que, según los expertos, podría provocar descargas eléctricas a los vecinos sólo con descolgar el teléfono. Éstas llegarían incluso a los 15.000 voltios, pues entre los cables de telefonía y los de alta tensión no existe la distancia mínima de seguridad, fijada en 25 cm.

Pero los problema no acaban ahí. Los afectados han presentado ante la Xunta y el Concello un informe con más de 12 alegaciones, aunque no han recibido respuesta. Y es que este transformador «incumple también la normativa de incendios», según los vecinos, ya que debería estar a más de dos metros de las ventanas y protegido con un techo de material no inflamable.

Además, las canalizaciones de agua del edificio van en el mismo habitáculo que el transformador, lo que multiplica el riesgo en caso de que el agua entre en contacto con la electricidad.

De hecho, ahora el edificio carece de salida de emergencias. Al estar el transformador en el portal del inmueble, en caso de siniestro los vecinos tendrían que pasar a su lado al ser desalojados.

Llaman a los afectados

Para lograr una solución de la situación, desde la Asociación de Vecinos de O Calvario hacen un llamamiento a los futuros ocupantes de este nuevo edificio, de la calle Extremadura número 13. Piden que se pongan en contacto con la asociación para ejercer una mayor presión y conseguir que la instalación se realice correctamente. El teléfono de la asociación es el 986 271 187. «Ellos serán los primeros afectados en caso de accidentes y aún están a tiempo de hacer fuerza para que las instalaciones se realicen de acuerdo con la ley», explican.

El proceso, también molesto

Además del riesgo final de la colocación del transformador durante el proceso de obra, los vecinos han detectado varias irregularidades. Documentan con imágenes que «los tubos se colocan agrupados en contacto unos con otros y tendidos sobre el suelo de tierra». Para que su colocación fuese la correcta, entre un tubo y otro debería haber una capa de hormigón. Tampoco faltaron ruidos y vibraciones, que incumplían la normativa municipal contra la contaminación acústica.