Un niño, en coma al caerle la portería de una cancha municipal
Teresa y Antonio, padres de Aitor, muestran el DNI de su hijo de 11 años.(Jorge París)
Aitor jugaba al fútbol el lunes en las instalaciones deportivas de la calle Santa Virgilia, en Hortaleza. En un momento del juego se agachó a por el balón y la portería de hierro se le vino encima, golpeándole la cabeza y dejándole tendido en el suelo con convulsiones.
Ahora está en coma inducido en el hospital de La Paz, con un coágulo cerebral y un lado del cráneo aplastado.

Su familia se debate entre el sufrimiento y la indignación. Teresa, su madre, relata que el estado de la cancha es «de vergüenza». Las porterías están oxidadas y sin anclajes, dice. «No es el primer accidente de este tipo; deberían haber previsto que podía pasar», lamenta Teresa.

Con 11 años, Aitor lleva cuatro días ingresado en Urgencias Infantil de La Paz. Ayer los médicos lo reanimaron, pero, según su madre, «el niño no conoce a nadie, no sabe quién es ni dónde está. Es un niño hiperactivo, por lo que va a ser traumático para él».

El padre de Aitor, Antonio González, muestra su enfado hacia el Ayuntamiento de Madrid por «permitir que las instalaciones estén en ese estado». Según su relato, tanto las porterías como las canastas fueron retiradas al día siguiente del accidente.

La zona deportiva pasó una revisión

Las instalaciones deportivas pasaron una revisión la semana anterior al accidente sufrido por Aitor, sin que se notificara ninguna deficiencia. El padre del niño pide ahora responsabilidades por lo ocurrido. El Ayuntamiento asegura que la familia será indemnizada por el seguro de responsabilidad civil y atribuye el hecho a «un imprevisto».