Kate Moss y Pete Doherty
Kate Moss y Pete Doherty. Archivo

Con la misma intensidad con la que han vivido su relación, Kate Moss pone ahora punto final a su noviazgo de dos años y medio con Pete Doherty: lo ha puesto de patitas en la calle.

Varias fotografías recogidas en el tabloide británico Daily Mirror ilustraban el jueves una mudanza que ya es un hecho y con la que Moss ha querido quitarse de en medio de su lujosa casa del oeste londinense el piano, las guitarras e incluso algún cuadro roto del rockero.

Después de los numerosos escándalos que Doherty ha protagonizado, entre ellos, que admitiera el pasado martes haber cometido seis delitos relacionados con drogas y conducción, la modelo ha decidido que no aguanta más tras las fotografías publicadas recientemente de Doherty "pasándoselo bien" con una modelo sudafricana.

Pero como siempre en estos casos, los amigos de la pareja son los primeros en hablar: "Está todo acabado entre Kate y Pete... Ella ha contratado nuevos guardaespaldas y Pete no se puede acercar a ella", desvela una "amiga" de la modelo al diario sensacionalista británico.

"Tuvieron varias discusiones acaloradas durante el fin de semana, de las peores de su relación. Kate está tremendamente enfadada. Ella odia que le tomen el pelo y por ello se vuelve muy celosa. No admite una infidelidad", añade.

Pete, destrozado

Según los amigos de la pareja, Doherty está "destrozado", tanto que ha prometido a su ya ex novia que acudirá pronto a una clínica de desintoxicación para que le perdone, pero no ha resultado, pues el rockero duerme, por el momento, en el piso de un seguidor suyo en el menos glamouroso este londinense.

"Pete está hecho trizas. Adora a Kate y el estilo de vida que lleva con ella. Ya se la había liado antes, pero ella siempre le perdonaba. Pero por primera vez, parece que Kate va en serio", explica otro amigo.