Cientos de estudiantes extremistas se encerraron ayer en la Mezquita Roja de Islamabad, la capital paquistaní, como protesta contra el Gobierno. El líder de los radicales, el clérigo Abdul Aziz, compareció ante un tribunal antiterrorista y quedó bajo custodia policial. Las autoridades temen que los rebeldes estén reteniendo a niños como escudos humanos. El cerco de las Fuerzas de Seguridad continuaba anoche. El miércoles se detuvo a uno de los líderes cuando intentaba huir disfrazado con un burka.