Los acusados son una mujer y su amante. Todo ocurrió en Baena en febrero de 2005. Una mujer decidió, presuntamente, matar a su marido, para lo que fue ayudada por su amante. El fiscal asegura que ambos cumplieron su plan al acuchillar varias veces a la víctima y esconder el cuerpo. Por ello, se enfrentan a 21 años de cárcel.