Una tormenta de polvo que envuelve a Marte se intensificó en los últimos días y ha detenido las operaciones de los vehículos exploradores de la NASA en el planeta, confirmó ayer el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL).

La tormenta comenzó la semana pasada y ha impedido que los vehículos de seis ruedas independientes reciban en sus paneles la luz solar que necesitan para operar.

Como resultado, la entrada de Opportunity al cráter Victoria, prevista para esta semana, ha tenido que retrasarse varios días, según fuentes de JPL.

Spirit, el hermano gemelo de Opportunity, también ha sido afectado por la tormenta, pese a que se encuentra en la antípoda del planeta.

Según Steve Squyres, una capa de polvo que sea del grosor de un pelo humano es suficiente como para reducir la luz solar sobre el panel de un 96 por ciento.

Squyres indicó que los paneles solares también reciben la luz dispersada por las partículas de polvo, por lo que "en realidad, la pérdida de energía no es tan grande".

Sin embargo, John Callas, director de las exploraciones en Marte de los vehículos, señaló que "la tormenta ha afectado a ambos y ha reducido los niveles de energía de Opportunity".

"Nos mantenemos vigilantes pero nuestro ingreso a Victoria será retrasado y no ocurrirá antes del viernes de la próxima semana", añadió.

Sin embargo, el científico manifestó que algunos datos recibidos desde Marte indican que es probable que la mayor intensidad de la tormenta haya pasado.

"La situación podría mejorar rápidamente y tendremos que esperar" para tomar una decisión, dijo.

Esos datos sobre la tormenta provienen del "Mars Reconnaissance Orbiter" que gira en la órbita del planeta.

La arriesgada misión de Opportunity en el cráter Victoria tiene como objetivo estudiar la historia de la estructura geológica del planeta mediante el análisis de sus laderas.

Las autoridades de la NASA consideran que esta será su misión más peligrosa de su recorrido por el planeta iniciado hace más de tres años.

Específicamente, temen que el vehículo no pueda salir del cráter una vez que haya entrado, lo que pondría fin a un trabajo en la superficie de Marte que ha superado todas las expectativas.

Opportunity ya ha explorado las rocas próximas al cráter y el equipo que lo dirige desde el JPL ha planificado cuidadosamente su entrada, así como su salida.

Sin embargo, podría quedar atrapado en el cráter o perder parte de su capacidad operativa, dijo la NASA la semana pasada al informar que el vehículo ha superado más de doce veces su capacidad inicial de trabajo, calculada originalmente en 90 días.

Según las autoridades de la NASA, no importa cuáles sean los peligros, los resultados de esa misión ofrecerán la oportunidad de un mejor conocimiento del planeta.

"Aunque tomamos en serio el peligro de que Opportunity no regrese, el valor potencial de sus investigaciones dentro del cráter me convencieron a autorizar el descenso al cráter Victoria", dijo Alen Stern, administrador adjunto de la NASA.

"Se trata de un riesgo calculado que vale la pena correr, especialmente si se tiene en cuenta que esta misión ya ha superado con creces todas las expectativas", añadió.

Opportunity y Spirit descendieron sobre Marte en enero de 2004 y en más de tres años de recorrido sobre el planeta han transmitido un enorme caudal de información sobre la atmósfera y la geología del planeta.

Además de enviar miles de fotografías sobre el relieve marciano, los vehículos exploradores de seis ruedas independientes, y del tamaño de una lavadora, confirmaron que Marte tuvo agua en su pasado remoto.