Lo decidió ayer el máximo órgano de los jueces españoles, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La medida tiene carácter cautelar, aunque la salida del titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Marbella (Málaga), Francisco Javier de Urquía, fue ayer casi inmediata.

El juez dirige la investigación del caso Hidalgo sobre blanqueo de capitales, pero a su vez está imputado por prevaricación y cohecho en la operación Malaya contra la supuesta corrupción urbanística marbellí, según desveló ayer el CGPJ. Estos delitos consisten en dictar sentencias injustas a sabiendas y aceptar sobornos. La decisión del CGPJ se basa en un auto del TSJA, que ha abierto un procedimiento penal contra el magistrado. De Urquía llevaba dos años en Marbella; es el segundo juez suspendido en esta población. En 1999, la jueza decana, Pilar Jiménez, fue apartada tres años de sus funciones. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, calificó la suspensión de «desagradable», pero un «síntoma» de que la Justicia funciona.