El perfil es el de una mujer de más de 70 cuyos parientes sufren alguna adicción, así lo denuncia la Consejería de Igualdad y Bienestar Social según las llamadas recibidas a un teléfono de ayuda (900 85 83 81). En 2006 hubo 500 llamadas, de las que 279 denunciaban situaciones de riesgo, en su mayoría maltrato a los ancianos por sus familiares.