Espejo de imagen real
Un hombre se mira en el espejo de imagen verdadera. D.G.

La empresa Perspectiva & Solución ha comenzado a comercializar lo que podría denominarse como un nuevo invento español, una patente que ha dado lugar a un espejo que devuelve la imagen verdadera de aquel que se mira en él y no el reflejo invertido típico de los espejos tradicionales. La mejor forma de percibir el efecto es mostrar un texto en el espejo, ya que este no se ve al revés y puede leerse de forma normal.

Mirarse en ese espejo produce una sensación similar a la de verse en una fotografía o un vídeo en el que no acabamos de identificarnos al cien por cien, ya que se trata de la imagen con la que nos ven los demás y no la forma en la que estamos acostumbrados a vernos a nosotros mismos. De este modo, podemos vernos quizá más delgados, más guapos, más feos...

El ingenio, que consigue la imagen mediante un doble espejo con sus caras enfrentadas en una graduación determinada, proyecta en realidad cuatro imágenes, lo que permite verse fácilmente desde todos los ángulos.

La imagen que tenemos de nosotros mismos no es la misma que ven los demás

Sus creadores señalan que resulta curioso que, en una sociedad dominada por la imagen, estemos tan acostumbrados a vernos con un aspecto que no es el real. Aunque la diferencia entre un tipo de relflejo y otro parezca nimia, en realidad tiene muchas implicaciones.

Para explicarlo, los padres del invento ponen como ejemplo un experimento realizado en 1977 por tres prestigiosos psicólogos de la Universidad de Wisconsin. Los investigadores fotografiaron a una muestra amplia de participantes para crear una imagen normal y una imagen invertida de cada uno de ellos. Posteriormente, estas imágenes eran mostradas a esos mismos participantes y a sus amigos y se les solicitaba que eligiesen que fotografía preferían.

La mayoría de los participantes preferían la imagen invertida, pues era con la que estaban familiarizados mediante los espejos tradicionales. Sin embargo, sus amigos elegían la imagen normal, que era la que a ellos les era familiar.

Ahora, los creadores del denominado espejo fiel de imagen verdadera quieren revolucionar el mundo de la imagen y la restética con su patente. El espejo se vende de momento en dos modelos, uno de pie, que muestra el cuerpo entero, y otro cuadrado más pequeño que se puede poner en el baño o el tocador y llevarse fácilmente en un bolso mediano.

Los inventores del espejo creen que su producto puede interesar tanto a particulares (los hombres y las mujeres pueden, por ejemplo, peinarse y maquillarse mejor al ver realmente cómo los ven los demás) como a negocios tales como peluquerías, tiendas de ropa, etcétera.