La conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, ha arremetido contra los grupos de la oposición por sus críticas al nuevo hospital de Vigo, el Álvaro Cunqueiro, y ha reprobado que "en pleno proceso de traslado, no parece responsable actuaciones como manifestación, comisiones de investigación o pleitos ante Europa, o solicitar la paralización o la evacuación" del centro.

En comparecencia en la sesión plenaria, la titular de la Administración sanitaria autonómica, quien aseguró que acudió al Parlamento ante la "confusión" generada con el traslado, ha defendido la planificación que se realizó para el traslado al centro hospitalario, que fue paralizado por presencias bacteriológicas y que, según anunció el gerente de la zona sanitaria, Félix Rubial, se reanudará siguiendo el calendario previsto el próximo lunes.

Mosquera ha afeado la actitud de la oposición, y le ha advertido de que "para todo (eso) habrá tiempo" con posterioridad, o lo había "antes", cuando se expusieron los pliegos de contratación. Sus declaraciones, dijo, "retratan a quienes" las hacen y a su "responsabilidad" ante las actuaciones que se llevan a cabo.

"Parecen incapaces de ver el potencial de disponer de esta infraestructura", ha reprochado, después de haber proclamado que el 29 de junio fue una fecha "histórica" para la sanidad del sur de Galicia. De hecho, ha afirmado que Vigo cuenta con el hospital que "muchas ciudades" querrían tener.

Muy duros con la conselleira se han mostrado los portavoces de los grupos de la oposición, que en la jornada de este martes han vuelto a pedir la dimisión de Mosquera. Así, han reprobado su gestión y han censurado, groso modo, la "privatización" del centro hospitalario.

Pero Chelo Martínez (Mixto), Montse Prado (BNG), Eva Solla (AGE) y Abel Losada (PSdeG) han llamado la atención sobre la manifestación que reunió a decenas de miles de personas en Vigo el pasado 3 de septiembre y advirtieron a los populares de que son la sociedad y los profesionales los que rechazan el proyecto que se llevó a cabo en Vigo.

"falta de apoyo absoluto de vigo"

En su intervención, la conselleira de Sanidade acusó al Ayuntamiento de Vigo, presidido por Abel Caballero, de mantener una "absoluta falta de apoyo" y "se negó a asumir los compromisos" adquiridos, una postura que también fue recriminada por el diputado popular Miguel Santalices, quien acusó al regidor olívico de tratar de "dinamitar el proyecto como fuese, porque le creó un problema". "Pero se venció el obstáculo", ha remarcado el diputado popular.

Mosquera hizo un repaso por la historia del hospital y defendió que se construyó "en tiempo récord". Asimismo, ratificó que el traslado se decidió hacer en los meses de verano, porque es el momento en que hay menos pacientes y menor actividad, negando las acusaciones de la oposición al respecto de que se apuró por la cercanía de las elecciones y porque la empresa quiere empezar a cobrar el canon, como dijo Losada.

Apoyada por su equipo desde las bancadas de invitados del hemiciclo gallego y también por el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda; la titular de Sanidade afirmó que se llevó a cabo un 75 por ciento del traslado "sin incidencias mayores".

Sin embargo, los grupos de la oposición le han acusado de no querer "ver" u "oír" lo que los vigueses expresaron en la manifestación del pasado 3 de septiembre, tras lo que Mosquera dijo que respetaba a la ciudadanía, si bien previamente había censurado las manifestaciones y peticiones de investigación realizadas, en este caso, en el Parlamento.

"Los vigueses no deben llevarse a engaño, es un hospital público en la vanguardia de Europa", ha aseverado. "Privado", le replicaron desde la oposición, como hizo la diputada nacionalista Monste Prado, quien ha asegurado que la conselleira "perdió una oportunidad de oro de cruzar" las puertas del Pazo de Raxoi y relatarle lo mismo a los profesionales que se manifestaron en la mañana de este martes.

"Es un cadáver político", abundó Eva Solla, quien se preguntó cómo seguía "sentada" en el asiento azul del Gobierno. La parlamentaria ha descrito situaciones que se viven en el centro, como por ejemplo que las cuñas se "lavan enfrente" de las puertas de las salas de partos o que no hay "grúas" para mover a los pacientes. "Es un hospital sucio", le espetó.

El diputado socialista advirtió a la conselleira de que su partido "no va a tolerar el negocio privado" en la sanidad pública y ha esgrimido que el hospital está en el "balance de activos" de la empresa concesionaria, con lo que "la empresa es la propietaria".

'ASPERGILLUS' Y EXPEDIENTE

En sus dos intervenciones, Losada preguntó a la conselleira de Sanidade por la presencia de 'aspergillus' en el centro hospitalario. "¿Sí o no?", preguntó al respecto de si había, apelando a las declaraciones de Mosquera en las que negó su presencia y a las del gerente del área, realizadas este martes, en las que reconoció que sí se habían detectado (tres muestras del total).

A este respecto, Mosquera no aludió, y únicamente se refirió al caso de la enferma que murió a principios de septiembre en la UCI del nuevo hospital y que dio positivo en presencia de este hongo. Sobre este caso, mostró sus "disculpas" por que trascendiese a la prensa el expediente clínico de la paciente fallecida y dijo que la inspección de trabajo investiga esta filtración.

Bonos a coste similar a los "leiraparcs"

Otra de las cuestiones que suscitó la polémica una vez que comenzaron los traslados fue el coste del aparcamiento, que gestiona la concesionaria. A este respecto, Mosquera defendió que ya se recogía en los pliegos de contratación y que las tarifas tienen que estar en la "media" del coste de los que hay en la ciudad.

Además, ha recordado que hay bonos, para trabajadores o usuarios (pacientes crónicos o familiares con enfermos de larga duración), y se negocian "500 plazas para los profesionales". Santalices ha considerado que, si se puede "revisar" el coste se lleve adelante.

La conselleira de Sanidade ha subrayado que, por ejemplo, "se llegó a un acuerdo" con la Asociación contra el Cáncer para que los enfermos que van al hospital de día "puedan tener los bonos discontinuos". "De manera que el coste que tengan estos pacientes sea más o menos la media de lo que tienen en los 'leiras parcs' del Hospital Meixoeiro", ha dicho, en referencia a las fincas continuas a este centro que funcionan como aparcamiento.

Sobre esta cuestión, Eva Solla le recordó que eso supondrá un coste para las arcas gallegas, ya que la concesionaria va a seguir manteniendo el beneficio. "No nos tome por parvos", le ha espetado.

Otras críticas

Durante el debate, el diputado vigués del PSdeG también cuestionó las afirmaciones del "foro de jefes de servicio" apoyando el traslado al nuevo hospital y le preguntó a la conselleira en qué lugar del organigrama de la Administración se ubicaban, ya que, ironizó, "si se reúnen para jugar al golf es algo distinto".

"Son una máquina de destrucción de la sanidad pública, facilitadora de empresas amigas y de que recursos de los gallegos vayan sistemáticamente para fuera", ha acusado la diputada nacionalista Monste Prado, que volvió a pedir su "dimisión" por una cuestión de "dignidad".

Mientras, Chelo Martínez, llamó la atención acerca de que el "caos" lo propició la propia conselleira, a su juicio. "La manifestación no desprestigió la sanidad, sino usted y Feijóo", le recriminó.

Rocío Mosquera quiso lanzar un mensaje de "tranquilidad, rigor, seriedad y seguridad" a la ciudadanía, y ha reiterado que la Administración "garantiza la seguridad de todos los pacientes y, en definitiva, de todos los ciudadanos de Vigo".

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