Hungría termina un muro de 175 km
Los inmigrantes y refugiados que llegan a Europa tratando de entrar en el espacio Schengen lo van a tener más difícil porque en Hungría se toparán con el que ya se conoce como último muro de la vergüenza: 175 kilómetros de concertinas que ya se han terminado de colocar. ATLAS

El Gobierno de Hungría anunció este martes que extenderá hacia su frontera con Rumanía la valla de concertinas  levantada en su límite con Serbia para detener la entrada de refugiados.

El Gobierno ha decidido sobre la preparación de la construcción de una valla" en los límites con Rumanía, hasta una distancia "razonable", de la frontera húngaro-serbio-rumana, informó el ministro húngaro de Exteriores Péter Szijjártó en declaraciones recogidas por la agencia local MTI. La medida es necesaria, agregó, porque la valla ya construida en la frontera con Serbia podría desviar las rutas de los refugiados hacia Rumanía y de allí a Hungría.

Por el momento, se trata sólo de los preparativos para luego, en una fecha no determinada aún, construir una valla, un proyecto que Hungría ha comunicado a Rumanía, indicó Szijjártó. El ministro no concretó su longitud y se limitó a decir que, probablemente, se construiría hasta el río Maros, a unos 20 kilómetros de la frontera con Serbia.

En una primera reacción, Rumanía ha calificado de incorrecta la decisión del país vecino, de la que se enteró minutos antes de que se anunciase públicamente, afirma en un comunicado el Ministerio de Exteriores del país centroeuropeo. Bucarest considera que "el levantamiento de una valla entre dos Estados miembros de la Unión Europea y que son socios estratégicos no es un gesto correcto desde el punto de vista político, en conformidad con el espíritu europeo", añade la nota.

Detenidos en la frontera

El Gobierno húngaro ha declarado el "estado de crisis" en dos provincias meridionales fronterizas con Serbia por la llegada de miles de refugiados durante las pasadas semanas. Esta situación se prolongará medio año (con la posibilidad de ampliarlo) y en estos seis meses el Estado puede, entre otras prerrogativas, intensificar los controles fronterizos y la Policía y el Ejército asumir las tareas de registrar a los solicitantes de asilo.

Hungría selló este lunes su frontera a los refugiados y sólo tramitará peticiones de asilo a ciudadanos de zonas de conflicto con documentación en los puntos de entrada oficiales. Además, ha detenido a unas 16 personas por internarse irregularmente en su territorio. Las autoridades de Hungría han interceptado en lo que va de año a más de 200.000 refugiados que han entrado en el país de manera ilegal, según la Policía.