La Fiscalía de Málaga ha retirado la acusación que había sobre la madre de un bebé que fue supuestamente maltratado por su padre desde los 15 días hasta los tres meses y medio de vida y que sufre graves secuelas. El hombre, que está acusado y para el que solicitan 15 años de cárcel, no ha podido ser juzgado al no estar localizado y estar declarado en rebeldía.

La Sección Segunda de la Audiencia de Málaga ha acogido este martes el juicio a esta mujer, acusada inicialmente por no denunciar los hechos sucedidos y para la que el fiscal ha retirado los cargos ya que no hay pruebas de que cometiera el delito de omisión de perseguir delitos. Ésta ha declarado que por las noches lo cuidaba el hombre porque ella sufría un trastorno depresivo y tomaba pastillas.

En cuanto al hombre, que fue declarado en rebeldía en mayo pasado, la Fiscalía lo acusa de dos delitos de lesiones, uno de ellos agravado, al presentar inutilidad de miembros principales, ya que el pequeño se encuentra en silla de ruedas; pérdida de la vista y grave enfermedad neurológica, quedándole secuelas que hacen que requiera asistencia de terceras personas para las actividades básicas.

La acusación pública sostiene en su escrito de acusación que la pareja se casó y la mujer dio a luz en la localidad malagueña de Vélez-Málaga una semana después, en concreto el 25 de junio de 2011, al bebé que nació con síndrome leve de abstinencia por el tratamiento que tenía la madre para las depresiones. Así, el pequeño quedó ingresado en el hospital hasta el 4 de julio.

El fiscal indica en esta calificación provisional que una madrugada el recién nacido se puso a llorar y el procesado "con la finalidad de callarlo, lo cogió con ambas manos y lo zarandeó con brusquedad". Dos días después, teniendo el niño 16 días y tras estar todo el fin de semana llorando, decaído y con movimientos involuntarios, fue ingresado en el hospital.

En ese momento ya se sospechó de que padecía el 'síndrome del niño sacudido', pero fue dado de alta, prescribiéndole una serie de ejercicios, como ayudarlo a sentarse, para que se recuperara de la lesión neurológica que sufría. No obstante, tras esto las relaciones entre la pareja empeoraron y el acusado llegó a decir que el bebé "ya no servía para nada".

Otra noche, cuando el niño tenía tres meses y medio, haciendo esos ejercicios, el acusado forzó las posturas, dice el ministerio fiscal, y a la noche siguiente, como no paraba de llorar, el procesado lo llevó al hospital, donde se le descubrieron, además, varias lesiones anteriores. Por todo esto, el menor presenta diversas secuelas de importancia, como ceguera.

Este juicio fue suspendido en dos ocasiones anteriores debido a que el acusado, de nacionalidad nigeriana y que estuvo en prisión provisional desde octubre de 2011 hasta septiembre de 2013, no estaba localizado, según han informado fuentes judiciales, quienes han apuntado que la vista oral se celebrará respecto a él en el caso de que sea detenido.

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