El exjefe del área de Mercados y Comunicación de la Agencia Valenciana de Turisme (AVT) Isaac Vidal atribuye a la exsubsecretaria de la Conselleria de Turisme Isabel Villalonga los cambios de criterios para adjudicar los contratos de las ediciones de la feria de turismo Fitur, que consistían en aumentar el valor subjetivo —a través de la imagen— y disminuir la importancia del apartado económico.

Vidal, al contrario de lo que han estado haciendo la mayoría de acusados, ha aminorado la responsabilidad del exjefe de gabinete de la AVT Rafael Betoret en la toma de decisiones y ha achacado toda la responsabilidad en cuanto a cambios de criterios de contratos, que fueron adjudicados a Orange Market, a Villalonga, quien no se encuentra procesada en esta causa.

Así se ha pronunciado en su declaración en la pieza 3 del caso Gürtel, relativa a supuestas irregularidades en contrataciones de la feria Fitur entre los años 2005 y 2009, y en la que hay 13 acusados, entre otros, las exconselleras de Turisme Milagrosa Martínez y Angélica Such. La Fiscalía pide para él una pena provisional de 11 años de prisión.

El acusado, a quien el tribunal ha tenido que pedir menos vehemencia y que contestara con precisión y sin divagar, ha explicado que se incorporó a la AVT en 2003, donde continuó hasta 2011. Tras ser imputado en este procedimiento de Gürtel decidió pasarse al ámbito privado.

En general, Vidal ha intentado desvincularse de cualquier responsabilidad en los expedientes de contratación, facturación o elección de empresas, pese a que formaba parte de la mesa de contratación y era el encargado de revisar los pliegos que iniciaban los expedientes.

Vidal ha explicado que mientras se iniciaba el expediente de contratación para Fitur de 2005, se decidió paralizarlo ante los nuevos cambios que se produjeron en conselleria con la llegada de la nueva consellera Milagrosa Martínez. Preguntado por quién le ordenó paralizar el expediente, ha afirmado que cree que la subsecretaria Villalonga o Rafael Betoret.

En esta línea, ha achacado a Villalonga la responsabilidad en los cambios introducidos a partir de 2005 para contratar Fitur, que suponían unir diseño y construcción -ampliar subjetividad— y rebajar los criterios económicos: "La decisión final es de la subsecretaria, que es la que tiene que decir cómo es el vehículo jurídico", ha dicho, al tiempo que ha añadido: "Mi confianza en Isabel Villalonga era absoluta y tenía la convicción de que estábamos haciendo algo que hacía la mayoría de las regiones", ha apostillado para justificar que no se pidiera ningún tipo de explicación respecto a las modificaciones de criterios.

En concreto, sobre Betoret ha dicho que se encargaba de gestionar los pormenores de Fitur, por ser una feria "con componente político" y de hablar con su subordinado, el también acusado Jorge Guarro. También ha dicho que era la "correa de transmisión", entiende que de Villalonga, cuya "jefa" era la consellera.

Autonomía y supervisión

Por otro lado, Vidal ha asegurado que no recibió ningún tipo de instrucción para tramitar los expedientes de Fitur: "No, no recibí indicaciones ninguna", con lo que ha afirmado que tenía autonomía en lo que se refería a sus competencias, "pero también una supervisión, un jefe y un soporte jurídico, técnico y económico que supervisaban decisiones", ha agregado. Así mismo, ha reiterado que nunca se ha encargado de "nada" relacionado con borradores, pliegos o criterios de adjudicación.

Preguntado por unos documentos que aparecieron en la empresa Orange Market antes de la adjudicación de Fitur y que únicamente tenía su departamento, ha aseverado que "ese documento viaja por más partes, lo dice el procedimiento", ha respondido.

Cliente "solvente"

Por otro lado, a Vidal se le ha preguntado por su relación con Pérez, al que ha dicho que conoció en 2008 en la feria de Fitur. Ha calificado su relación como "cordial, de cliente-proveedor, un cliente de años y solvente y poco más", y ha remarcado que no mantenía ningún otro negocio con él. En cuanto a Orange Market, ha indicado que la conoció la primera vez que fue adjudicataria, y que antes no conocía a la mercantil ni a nadie que le representara.

Respecto a las facturas que autorizó en relación con Fitur, ha explicado que solo las conformaba si venían con el visto bueno y la firma o bien de Villalonga, o del jefe de servicio de Promoción Jorge Guarro. Preguntado por si tiene constancia de que se hacían todos los trabajos que se facturaban, ha respondido que "si" porque iba a las ferias "y por muchas razones".

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