Aprobadas las directrices del 'Objetivo Violencia Cero', con un profesional de referencia para cada víctima

La atención individualizada contempla además un plan especial para víctimas de "alto riesgo"
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García
JCYL

La Junta de Castilla y León ha dado luz verde a las directrices para el trabajo en red del modelo de atención integral para las víctimas de violencia de género denominado 'Objetivo Violencia Cero', en el que se contará por primera vez con un profesional de referencia para cada caso.

Las 13 directrices aprobadas en el Consejo de Gobierno de la Junta tienen como objetivo "erradicar" la violencia de género, pero sobre todo una atención "integral, unificada, inmediata, profesionalizada e individualizada", tal y como se recoge en la primera de estas directrices, que fija también como fin la sensibilización, especialmente en el ámbito educativo.

Así lo ha explicado la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, quien ha destacado además la importancia que supondrá trabajar en red con el fin de procurar la integración y autonomía de las víctimas y potenciar sus habilidades y capacidades para que lograr su inclusión sociolaboral.

Para implantar este modelo, actualmente se imparte formación a las personas que trabajarán en el mismo, lo que finalizará en enero, cuando precisamente culminará la implantación del sistema informático para su funcionamietno. En paralelo se trabaja con el Tercer Sector para gradualmente poner en marcha las directrices —recogidas en un documento que se hará llegar a ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y diputaciones— y antes de final de año se pondrán en marcha el instrumento para la valoración del riesgo.

En la segunda de las directrices, como ha explicado García, se fijan los cinco principios rectores de las este modelo de atención, que pasan por su integración en el sistema de servicios sociales; el enfoque proactivo que incida en la detección precoz de las situaciones de maltrato; la atención integral centrada en la persona; la colaboración institucional y el trabajo en red entendido como colaboración estable y

La tercera directriz establece como personas destinatarias a las víctimas residentes en Castilla y León, aunque también podrán ser destinatarios los causantes de esa violencia con el fin de eliminar las conductas violentas que la motivaron.

La cuarta define y clasifica a los agentes y colaboradores del modelo de atención como administraciones, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Instituciones Penitenciarias u órganos judiciales y universidades, entidades privadas que trabajan en esta materia o entidades locales, entre otros, que estarán recogidos en la base de datos creada a tal efecto.

Atención personalizada

Una quinta directriz aborda el modelo de atención que deberán ofrecer a las víctimas los agentes y colaboradores, que deberá ser "personalizada" y se canalizará a través de los equipos de Acción Social Básica, que colaborarán con jueces y fiscales y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Toda la información generada se incorporará al registro unificado regulado por el Decreto 22/2015, de 12 de marzo.

Los profesionales que trabajan en la atención y protección de las víctimas de violencia de género utilizarán una herramienta común de evaluación del riesgo, basada en la evidencia científica, y que combinará la valoración del riesgo desde las perspectivas de los diferentes servicios.

Además, se desarrollará un sistema de gestión de la seguridad para víctimas con alto riesgo, con la participación de todos los organismos implicados, que permita acordar un plan individual de seguridad preventiva, orientado tanto a la víctima como al agresor.

Cada víctima atendida dispondrá de un coordinador de caso, que actuará como profesional de referencia, cuyas funciones serán las de coordinar todas las actuaciones de apoyo a la víctima como una valoración, plan de caso y seguimiento; diseñar una respuesta integral; garantizar la continuidad en la atención, que será además personalizada.

Esta coordinación de caso podrá ser compartida en casos de alto riesgo o de especial complejidad o vulnerabilidad con otros profesionales que intervengan con la víctima y en aquellos casos que así se determine. Los equipos multidisciplinares de las corporaciones locales prestarán todo el apoyo y asesoramiento necesario al coordinador de caso en cualquier momento del proceso y para cualquier tarea.

El proceso de atención a la mujer víctima de violencia de género seguirá las siguientes fases: detección y atención inmediata, que se realizará, entre otros, también por el personal especializado del 012 y el 016; valoración y plan de caso, que será acordado por el coordinador de caso y la víctima e incluirá las prestaciones y actuaciones de los servicios sociales; provisión de las prestaciones y actuaciones; y seguimiento y evaluación.

La sexta recoge las prestaciones y actuaciones del modelo de atención. Las prestaciones se ordenan y califican en el Catálogo de Servicios Sociales y se agrupan en función del tipo de necesidades a las que se pretende dar respuesta: prevención; información orientación y valoración; y las que atienden a la seguridad, la promoción de la autonomía y el acceso al empleo.

PRESTACIONES

La séptima directriz trata de las prestaciones y actuaciones orientadas a la prevención de la violencia de género y la octava recoge las prestaciones y actuaciones de información, orientación y valoración de las víctimas de violencia de género.

La novena directriz es la de las prestaciones y actuaciones orientadas a la seguridad, la promoción de la autonomía y el acceso al empleo.

La décima directriz es la de las medidas de apoyo al modelo de atención, considerando como tales a la Red de Protección a las familias; el Plan autonómico para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y contra la violencia de género 2013-2018; el Pacto social contra la violencia de género; y todos aquellos planes sectoriales (Sanidad, Educación, Empleo, Inmigración, etc.) que contengan medidas o acciones contra la violencia de género o de atención directa a las víctimas.

La undécima es la de la participación y solidaridad ciudadana, ya que en el modelo de atención pueden colaborar todas las personas interesadas.

Las dos últimas directrices son la de coordinación y seguimiento del modelo de atención, que corresponde a la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León, a través del órgano directivo competente en materia de mujer, y la utilización por parte de agentes y colaboradores del distintivo o publicidad del modelo de atención 'Violencia Cero. Reacciona'.

Actualmente, el número de víctimas de violencia de género inscritas en el registro único hasta junio de 2015 es de 2.197, lo que comprende casos abiertos o en los que se actúa, ha señalado la consejera, quien ha recordado la atención "compatible" que ofrecen los teléfonos 012 y 016 para las víctimas gracias al convenio suscrito en su día con el Gobierno central.

Para llevar a cabo el programa, la Junta ha financiado 125 profesionales más de los Servicios Sociales a las corporaciones locales a través del acuerdo marco que, entre otros cometidos, tendrán el de reforzar estos programas.

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