El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha presentado este miércoles los detalles de las medidas que plantea Bruselas para aliviar la crisis migratoria. Ante el pleno del Parlamento Europeo, Juncker ha instado a los Estados miembro a acoger a 160.000 refugiados "con los brazos abiertos".

Esta cifra incluye el reparto de 120.000 nuevas plazas para acoger en el resto de países de la UE a los demandantes de asilo llegados inicialmente a Italia, Grecia y Hungría. Esta propuesta se suma a los 40.000 que los líderes europeos se comprometieron a reubicar en los próximos dos años. Grecia tiene más de 200.000 demandantes de asilo; Hungría, 150.000, e Italia, 120.000.

"Los Estados miembros a los que primero llegan los refugiados, Hungría Italia y Grecia, no pueden quedarse solos para lidiar con este enorme desafío", ha apuntado el presidente de la CE. "Espero que todo el mundo se sume, que no haya excusas. Necesitamos acciones y medidas concretas. No hablamos de cifras sino de seres humanos que vienen de Libia y Siria y lo que les pasa a ellos puede pasar en Ucrania. Este continente ya ha cometido el error de establecer diferencias entre religiones", ha continuado.

Tenemos los medios para acoger a los que huyen del terror, de la guerra y de la opresión"Tenemos los medios para acoger a los que huyen del terror, de la guerra y de la opresión. Es cierto que Europa no puede albergar toda la desdicha del mundo, es verdad que la cifra de refugiados es enorme y sin precedentes, pero supone el 0,11% de la población total de la UE", ha apuntado.

En esa línea ha destacado la actitud de otras zonas, como el Líbano, donde, según sus palabras, el 21% de la población es refugiada, en un país con "solo un quinto de la riqueza de la UE". "Países más pobres que nosotros están destinando recursos ingentes que tendríamos que aplaudir", ha reconocido, para posteriormente añadir que el esfuerzo europeo "es modesto" si se compara "con el de Jordania, Turquía o Líbano".

En su primer discurso sobre el estado de la Unión, Juncker ha propuesto además la creación de una lista de países de origen seguros, una iniciativa dirigida a agilizar el proceso de demandas de asilo.

Fondo de 1.800 millones

El presidente de la Comisión Europea también ha propuesto crear un fondo fiduciario de emergencia de 1.800 millones de euros para ayudar a África y atajar la inestabilidad de la región y las causas de la inmigración ilegal.

"La Comisión Europea propone establecer un fondo fiduciario de emergencia, que comenzará con 1.800 millones de euros de nuestros recursos financieros comunes para hacer frente a la crisis en el Sahel, en el Cuerno de África y el norte de África", ha señalado.

Juncker ha explicado que el objetivo es hacer frente a las causas de la desestabilización, los desplazamientos forzados y la inmigración ilegal, al tiempo que ha recalcado que espera que todos los Estados miembros de la UE participen en esta medida.

"Tenemos normas comunes pero necesitamos un programa sobre la migración en Europa", ha señalado el presidente de la Comisión y ha advertido que "las normas tienen que respetarse en toda Europa", algo que, ha criticado, "no sucede". Dicho esto ha argumentado que antes del verano, el organismo que preside incoó 32 procedimientos de infracciones a Estados miembro por no cumplir lo comprometido: "Legislamos, pero después no aplicamos la legislación y esta es una cuestión de credibilidad para los Estados miembros".