El conseller de Educació , Ernest Margall, anunció ayer medidas de discriminación positiva en determinadas escuelas e institutos. Sería la forma de evitar que los inmigrantes se concentren en colegios y apenas estén en otros, sobre todo los privados.

Maragall hizo estas declaraciones mientras anunciaba que el próximo curso Catalunya sumará 1.155 aulas de acogida para que los inmigrantes se adapten y puedan seguir las clases en catalán. De ellas, 74 serán nuevas.

Para asumir el mayor trabajo de estas aulas, Educació prevé incrementar los profesores en 157 centros. Para adjudicar las nuevas aulas se requiere un mínimo de 9 alumnos inmigrantes llegados en los últimos dos años. Buscan una distribución equilibrada de este colectivo.