Los andaluces podrían ahorrar hasta 500 euros al año en comida, según el estudio 'Conservación y desperdicio de alimentos en los hogares españoles' que recientemente FoodSaverTM, marca dedicada a sistemas de envasado al vacío doméstico.

El objetivo era conocer los hábitos de conservación y desperdicio de alimentos de los españoles, con el foco puesto en septiembre y en la vuelta a la rutina, tras un período de gastos elevados ocasionados por las vacaciones.

La encuesta se ha realizado a mil españoles, hombres y mujeres, de entre 25 y 60 años de edad, de todas las comunidades autónomas. El perfil del encuestado tipo vive con su pareja en familia (uno o dos hijos) y suele desayunar, comer y cenar en casa.

Al preguntar por la cantidad de alimentos que se arrojan a la basura, el 86,34 por ciento de los andaluces confiesa tirar habitualmente comida a la basura, frente a un 13,66 por ciento que confiesa no tirar nada.

En cuanto al valor mensual que asignan a los desperdicios en el hogar, el 91,77 por ciento de los andaluces lo calcula en un máximo de 40 euros, cantidad que al año rondaría los 500 euros.

Pan y bollería, fruta de verano y comida cocinada previamente o sobras son los alimentos que los encuestados tiran a la basura con más asiduidad a lo largo del año, frente a embutidos y carne, que se convierten en los productos que menos tiran.

Si se habla de los productos caducados, más del 85 por ciento de los andaluces los tira siempre teniendo en cuenta el tipo de alimento o el tiempo transcurrido, frente a un casi 15 por ciento que los aprovecha siempre.

El motivo principal de que los alimentos terminen en el cubo de la basura es el deterioro de los mismos producido por la mala conservación o el mal almacenamiento (36,72%), seguido de las 'sobras' (30,38%) y los típicos olvidos en la nevera (29,75%).

Conservar la comida que sobra en la nevera para aprovecharla después es la tendencia más común entre los encuestados, con un 65,03 por ciento de respuestas afirmativas. Por otro lado, un 16,39 por ciento congela las raciones que sobran frente a un 9,84 por ciento que aprovecha el sobrante para preparar otros platos.

Las maneras más comunes de conservar los alimentos sobrantes en la nevera son utilizar un tupper, envolverlos en film transparente o envasarlos al vacío con una envasadora.

La planificación de los menús y la lista de la compra

Un 60,66 por ciento de los encuestados considera que sabe calcular bien las cantidades en función del número de comensales a la hora de preparar la comida porque no les gusta que sobre comida. Sin embargo, un 28,42 por ciento prefiere cocinar de más para otras ocasiones y 10,93 por ciento reconoce que no sabe calcular bien las cantidades.

Cuando se disponen a preparar la comida, casi un tercio de los encuestados afirma no siempre poder hacerlo por encontrarse los ingredientes caducados o en mal estado.

Además, un 39,34 por ciento de los andaluces reconoce que compra más de lo que necesita. Por el contrario, un 44,81 por ciento afirma que planifica perfectamente la lista de la compra y no compra de más y un 15,85 por ciento confiesa que se deja llevar por las ofertas.

En cuanto a los hábitos que ayudarían a no desperdiciar tantos alimentos, los andaluces optarían por planificar los menús semanales de acuerdo con el consumo del hogar, en un 35,98 por ciento, o aprovechar los sobrantes de las comidas cocinadas, en un 26,19 por ciento.

Si los encuestados tuviesen una manera de conservar mejor los alimentos, la respuesta más común es que aprovecharían mejor las ofertas, seguida de comprar mayores cantidades de alimentos para espaciar más la compras, no desperdiciar tanta comida y, por último, aprovechar mejor el espacio en la nevera.

Al preguntarles sobre si influye en su decisión de compra el no tener la posibilidad de conservar correctamente la comida y así evitar su deterioro, más de la mitad de los encuestados han respondido afirmativamente.

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